Mientras la Policía despliega contingentes para resguardar Parotani y las rutas al occidente, los empresarios privados alertan que la radicalización de las protestas —con un tinte netamente político— ahoga la economía local.
22/05/2026 21:07
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El departamento de Cochabamba enfrenta una crítica situación de transitabilidad debido a la proliferación de protestas en sus principales vías de conexión. El comandante departamental de la Policía, Cnl. Alejandro Basto, confirmó que se registran 18 puntos de bloqueo en la región, concentrados principalmente en las rutas hacia Sucre (incluyendo el sector de Vacas) y en las carreteras antigua y nueva que conectan con el departamento de Santa Cruz.
En contraste con el oriente y el sur, el jefe policial destacó que hacia el occidente no se registra ningún punto de bloqueo activo gracias al despliegue estratégico de las fuerzas del orden. El contingente policial mantiene un estricto resguardo en la zona crítica de Parotani para evitar que los manifestantes reinstalen medidas de presión en ese sector estratégico.
"Inmediatamente que consolidemos Parotani vamos a ir a los otros puntos", afirmó Basto, quien además hizo un llamado a la conciencia ciudadana para que se libere la locomoción de manera voluntaria. Asimismo, confirmó que los puntos de protesta reportados previamente en Quillacollo y el río Khora por el conflicto de la basura ya fueron levantados.
Alarma en el sector productivo por pérdidas millonarias
El impacto económico de las movilizaciones, que ya acumulan más de tres semanas a nivel nacional, mantiene en vilo al sector empresarial. Según datos ofrecidos por Alberto Arce, gerente de la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de Cochabamba (ICAM), de los más de 50 puntos de bloqueo registrados en todo el país, el departamento concentra una parte crítica.
Arce informó que estos 22 días de conflicto ya han dejado una afectación económica superior a los 650 millones de dólares para Bolivia, de los cuales aproximadamente 250 millones corresponden exclusivamente al aparato productivo cochabambino. El representante de la ICAM lamentó que las demandas iniciales de los movilizados se hayan radicalizado, transformándose de reivindicaciones sectoriales en medidas netamente políticas.
"Lamentamos que la estrategia inicial del gobierno haya sido tratar de dialogar con sectores que aparentemente tenían reivindicaciones legítimas. Pero para dialogar se necesitan dos", manifestó Arce, instando al Gobierno a aplicar "mano dura" mediante el uso de las fuerzas del orden y la justicia, mientras pedía a los bloqueadores deponer sus actitudes para permitir trabajar a la población.
Por su parte, el presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, Grover García, expresó su profunda preocupación por el fuerte azote económico que sufren las familias bolivianas tras extensas jornadas de movilizaciones. García lanzó duras críticas hacia el Ejecutivo central, señalando que el último mensaje presidencial no ofreció soluciones reales a la crisis. El legislador departamental responsabilizó directamente al primer mandatario si los conflictos sociales y la división interna del país continúan profundizándose, exigiéndole sentarse a negociar de manera inmediata con los sectores en conflicto.
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