Los videos a los que tuvo acceso la Red Uno de Bolivia permiten reconstruir parte de aquella intervención, en la que los uniformados cercaron el inmueble, vigilaron los movimientos dentro de la propiedad y trataron de convencer a los hombres que custodiaban al uruguayo para que se entregaran sin ofrecer resistencia.
26/10/2026 14:39
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La madrugada del 13 de marzo de 2026, una vivienda del barrio Las Palmas, en Santa Cruz de la Sierra, se convirtió en el escenario de un operativo policial que terminó con la captura de Sebastián Enrique Marset Cabrera, uno de los narcotraficantes más buscados por las autoridades internacionales.
Los videos a los que tuvo acceso la Red Uno de Bolivia permiten reconstruir parte de aquella intervención, en la que los uniformados cercaron el inmueble, vigilaron los movimientos dentro de la propiedad y trataron de convencer a los hombres que custodiaban al uruguayo para que se entregaran sin ofrecer resistencia.
La frase que destaca en las grabaciones fue pronunciada por uno de los guardias de seguridad de Marset: “Traiga periodistas, vamos a esperar. Hermano, tranquilo, no voy a fallar. Esperemos tiempo necesario porque no pueden entrar. Vamos a necesitar periodista y yo salgo por la puerta grande”.
La respuesta llegó después de varias advertencias de los efectivos, que insistían en que el lugar estaba rodeado y que la salida debía realizarse de manera pacífica.
Una madrugada de advertencias y negociación
El primer contacto verbal registrado en los videos se produjo alrededor de las 03:00. Desde el exterior de la vivienda, los policías se identificaron y buscaron establecer comunicación con quienes permanecían dentro del inmueble.
“Policía Boliviana. Te habla la Policía Boliviana”, se escucha decir a uno de los uniformados mientras intentaba comunicarse con Maiker Samir Torres Salgado, ciudadano venezolano señalado como uno de los responsables de la seguridad del narcotraficante.
La tensión aumentó a medida que los efectivos reportaban movimientos en el interior de la propiedad. En una de las grabaciones, un policía advierte que los ocupantes se estaban desplazando por el patio y que había vehículos con las puertas abiertas y armas en su interior.
“Continúan moviéndose, se están poniendo por el patio, las puertas de los vehículos están abiertas. Están cargando armas adentro”, señala uno de los agentes.
Desde otro punto del operativo, un uniformado responde con una instrucción para vigilar las viviendas colindantes, ante la posibilidad de que los ocupantes intentaran escapar por los inmuebles vecinos.
Las comunicaciones también muestran que los policías estaban atentos a los movimientos que se producían dentro de la casa. Según la información difundida sobre el operativo, los efectivos contaban con equipos especializados para vigilar el inmueble, incluidos dispositivos infrarrojos.
Mientras se mantenía el cerco, la Policía insistía en que los ocupantes depusieran su actitud y salieran por la entrada principal.
“No cometan un error, porque les va a costar. Somos la Policía Boliviana. Por la puerta principal, levantemos las manos y no se van a tomar represalias ni nada. Se les va a tratar como a un ciudadano más. Señores, no cometan un error”, se escucha decir a uno de los efectivos.
El mensaje buscaba evitar un enfrentamiento y conseguir que los hombres que permanecían dentro de la propiedad abandonaran el lugar.
“Estamos en son de paz”: el pedido de los guardias
En otro momento de la negociación, uno de los hombres que se encontraba en el inmueble respondió a los policías y aseguró que no pretendía generar problemas.
“Policía, estamos en son de paz, llame a todos los camarógrafos”, manifestó el interlocutor, según el audio difundido.
El uniformado le respondió que conocía la nacionalidad de algunos de los ocupantes y reiteró que el perímetro estaba controlado. También le informó que se esperaba la llegada del fiscal y aseguró que la Policía no ingresaría sin la presencia de la autoridad fiscal y la correspondiente orden judicial.
“Nosotros vamos a controlar el domicilio hasta que él llegue, no vamos a ingresar sin presencia fiscal y orden judicial”, se escucha en la grabación.
La respuesta del guardia volvió a centrarse en la presencia de periodistas. Para él, la salida debía realizarse ante las cámaras y después de esperar el tiempo que consideraba necesario.
El intercambio refleja uno de los momentos más delicados del operativo: mientras los policías exigían una entrega segura, desde el interior se pedían garantías y la presencia de medios de comunicación.
El operativo terminó con varias personas aprehendidas
Durante la intervención fueron aprehendidas cinco personas, entre ellas Tatiana Verónica Marset Alba, hermana del narcotraficante uruguayo, según los datos proporcionados sobre el procedimiento.
Las imágenes difundidas también muestran el traslado de personas detenidas a dependencias policiales después de que la situación quedara bajo control.
La captura de Marset marcó el desenlace de una operación desarrollada en la madrugada, con efectivos desplegados en tierra y personal ubicado en posiciones elevadas para vigilar el entorno de la vivienda.
Horas después de su detención, el uruguayo fue trasladado y embarcado en una aeronave vinculada a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), con destino a ese país, de acuerdo con la información proporcionada sobre el caso.
Marset enfrenta investigaciones y procesos relacionados con el narcotráfico y el lavado de dinero. Su traslado a Estados Unidos abrió una nueva etapa judicial fuera de Bolivia.
