Los jueces elogiaron la creatividad, la interpretación y la energía del equipo, aunque coincidieron en que el lip sync fue su principal debilidad.
29/10/2026 21:38
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¡El muñeco diabólico llegó a La Gran Batalla y puso a temblar el escenario! Rubén Boix y la Academia New Dance fueron los primeros en presentarse este jueves 29 de octubre, en una nueva gala de Halloween que promete emociones intensas y personajes aterradores.
El equipo sorprendió con una puesta en escena inspirada en Chucky, uno de los personajes más reconocidos del cine de terror, al ritmo de “Enter Sandman”, de Metallica.
Con movimientos inquietantes, caídas, desplazamientos por el suelo y una interpretación cargada de energía, Rubén consiguió transmitir el comportamiento del personaje y sumergir a los espectadores en una historia de horror.
Sin embargo, aunque los jueces destacaron la actuación y el trabajo grupal, hubo un aspecto que impidió que la presentación fuera redonda: el lip sync.
La primera en evaluar la presentación fue Elka Meyer, quien felicitó a Rubén y a su academia por la creatividad y el esfuerzo demostrado desde los primeros segundos.
La jueza resaltó las caídas, los desplazamientos y la proyección escénica, señalando que el participante evidenció una preparación para interpretar los movimientos del muñeco.
“Le ponen alma, vida y corazón”, expresó al valorar la entrega de los bailarines.
No obstante, pidió mayor cuidado en algunos movimientos grupales y observó que la sincronización de labios no estuvo a la altura del resto de la actuación.
“El lip sync no estuvo, estaba difícil, sí, pero es parte de la competencia”, puntualizó.
Gabriela Zegarra fue una de las juezas que más disfrutó la interpretación del personaje y la intensidad de la coreografía.
“A mí me encantó el caos, tenía miedo cuando vino a atacar”, manifestó.
Consideró que Rubén logró construir un Chucky convincente, especialmente por sus gestos y movimientos corporales.
“El personaje te salió espectacular”, destacó.
Además, felicitó a New Dance por mantener la energía desde el comienzo hasta el final.
Para Quimey del Río, uno de los aspectos más destacados fue la capacidad del equipo para contar una historia sobre el escenario.
“Una de las mejores puestas en escena”, manifestó al felicitar al grupo.
Quimey observó que el participante consiguió representar movimientos poco humanos, acordes con la personalidad del muñeco diabólico.
Sin embargo, también coincidió en que la sincronización de labios necesitaba mejorar.
Tito Larenti destacó que el equipo consiguió combinar una historia bien desarrollada con una propuesta coreográfica creativa.
“Nos hicieron meter en el mundo del muñeco”, señaló.
El juez valoró el progreso de los bailarines, aunque observó que en determinados movimientos faltó sincronización dentro de la academia.
También lamentó las dificultades que Rubén tuvo al interpretar la letra de la canción.
“Rubén, es una pena que el lip sync haya fallado, sino hubiera sido una de tus mejores interpretaciones”, expresó.
Después de escuchar las devoluciones, Rubén admitió que interpretar a Chucky fue un desafío importante, especialmente por la velocidad de la canción.
“La verdad que este personaje es muy complicado y la letra es muy rápida, no sé en qué momento se me fue”, explicó.
El participante aseguró que toma las observaciones del jurado como una oportunidad para mejorar.
“Para mí las devoluciones son muy importantes, sé que estamos para arriba y no para abajo, y vamos a ir mejorando”, afirmó.
La actuación de Rubén Boix y New Dance consiguió destacar por su creatividad, energía y caracterización, aunque el jurado coincidió en que todavía existen aspectos técnicos por perfeccionar.
