El documento al que accedió Red Uno detalla la declaración informativa del oficial. Revela que el operativo se ejecutó "a ciegas", sin plan previo, y expone las conversaciones vía WhatsApp que guiaron el traslado de la evidencia hasta dependencias del GEAT en La Paz.
29/10/2026 0:05
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Nuevos elementos salen a la luz en torno al caso Sebastián Marset. Documentación a la que tuvo acceso nuestro medio detalla la declaración informativa brindada ante el Ministerio Público por el capitán Guillermo Junior Ruiz Guzmán, uno de los oficiales de policía actualmente recluido con detención preventiva en el Centro de Reinserción Social Qalauma, tras ser vinculado a la presunta sustracción de bienes y maletas durante el operativo de captura del narcotraficante uruguayo ejecutado el pasado 13 de marzo.
El testimonio del oficial expone cómo se desarrolló la intervención en las dos viviendas de Santa Cruz, la falta de planificación previa y las órdenes directas recibidas desde la cúpula de Inteligencia.
Un operativo "a ciegas" y sin plan de operaciones
Durante su comparecencia ante los fiscales, el capitán Ruiz —quien se desempeñaba como ayudante de órdenes del entonces director nacional de Inteligencia— confirmó que formó parte del despliegue táctico bajo las instrucciones del coronel Moreno y del teniente coronel Erick Correa.
Consultado sobre si existía una estrategia formal previa, el oficial fue categórico.
"Nunca tuvimos conocimiento de algún tipo de plan de operaciones para ese operativo ejecutado en la ciudad de Santa Cruz", afirmó, detallando que ni él ni el personal de apoyo sabían a quién iban a intervenir, enterándose de la identidad del objetivo recién al ingresar al inmueble y ver la fotografía de Sebastián Marset.
En el despliegue operativo participaron de manera simultánea cerca de 50 efectivos divididos en dos puntos distintos de la capital cruceña. Mientras el teniente coronel Ferrufino operaba en una segunda locación para neutralizar al grupo de seguridad del narcotraficante, Ruiz ingresó a la residencia principal junto al equipo táctico.
Capturas de WhatsApp, 23 celulares y la orden sobre las maletas
El núcleo de la investigación fiscal gira en torno al destino de objetos de valor, dispositivos electrónicos y maletas retiradas del domicilio. En su declaración, el capitán Ruiz admitió que cumplió órdenes superiores impartidas de manera directa por el coronel Moreno, con quien se comunicaba a través de mensajería instantánea.
Según el relato del oficial, tras percatarse del extravío de equipo policial al saltar un muro, se comunicó con el teniente coronel Correa —quien ya se dirigía al aeropuerto trasladando a Marset—, momento en el cual recibió la instrucción de buscar dispositivos electrónicos, ropa y las maletas.
El operativo de recolección arrojó un saldo considerable de equipos incautados: 23 celulares, una MacBook y dos tablets, los cuales fueron embalados junto a las prendas del narcotraficante.
Asimismo, Ruiz reveló que se detectó una caja fuerte pequeña donde Marset habría guardado un teléfono celular de interés. Tras dar parte al coronel Moreno, este último le ordenó extraer el elemento:
"De todo esto se dio parte al coronel Moreno, quien me ordenó de manera inmediata, vía teléfono celular, que colecte dicha caja y salgamos del lugar de manera inmediata, sin olvidarnos las maletas y todo el equipo utilizado", testificó el capitán, precisando que se sacaron cuatro maletas cuyas características coincidían con las fotografías enviadas por el superior mediante WhatsApp.
El oficial reconoció ante el Ministerio Público que dichas maletas fueron trasladadas posteriormente hasta la ciudad de La Paz, siendo depositadas en las oficinas del Grupo Especial de Acciones Tácticas (GEAT). En las recientes inspecciones realizadas por la Fiscalía, las cuatro maletas fueron halladas en dicho recinto policial, aunque completamente vacías.
En su declaración, Ruiz también se refirió al manejo de tres mujeres encontradas al interior del inmueble de Marset durante la intervención. Explicó que, al consultar los pasos a seguir con el teniente coronel Correa, este último le respondió de manera tajante: "Déjalas en la calle".
Finalmente, al ser interrogado sobre si actuó con fines de lucro o apropiación indebida, el oficial rechazó enfáticamente las acusaciones de hurto y peculado que pesan en su contra:
"No he hurtado, no sustraje nada para mi propio beneficio, solo realicé lo que se me ordenó en relación al operativo", aseveró, remarcando que su rol se limitó estrictamente a cumplir con la cadena de mandos en una misión de alta complejidad.
