En un hito sin precedentes en el Océano Índico, investigadores registran cómo el fondo marino se expandió a una velocidad récord de 5 centímetros por minuto. El hallazgo revela que el proceso ocurrió en un 76% de forma silenciosa, obligando a replantear los modelos de prevención sísmica global.
13/07/2026 17:41
Escuchar esta nota
Por primera vez en la historia de la humanidad, un equipo internacional de científicos ha logrado registrar en vivo, en tiempo real y a todo color, la formación de una nueva corteza oceánica en el Océano Índico. Este hito histórico ha revolucionado a la comunidad científica global al romper por completo el viejo paradigma de que el fondo marino se expande de manera lenta y constante; en su lugar, se ha demostrado que el proceso ocurre mediante ráfagas breves, repentinas y extremadamente violentas.
El cataclismo en cifras: 6 días que desafiaron a la geología
El extraordinario evento comenzó el 26 de abril de 2024 en la dorsal del Océano Índico central (en el límite de las placas australiana y antártica, específicamente en la meseta Saint Paul-Amsterdam). Lo que ocurrió en menos de una semana reescribe lo que sabíamos sobre la tectónica de placas:
Hundimiento del lecho marino: El suelo del valle axial se desplomó 4.2 metros en solo 6 días.
Separación de placas: Las placas tectónicas se distanciaron de golpe entre 2 y 4 metros.
Velocidad récord de expansión: En su pico de máxima aceleración, el fondo marino se expandió a un ritmo de 5 cm por minuto. Esto representa una velocidad cientos de miles de veces más rápida que su promedio geológico habitual (de apenas 6 cm al año).
Liberación de energía acumulada: Este único evento liberó la tensión acumulada de entre 30 y 60 años de actividad normal.
Un colosal río de fuego subterráneo: Se calcula que se liberaron 160 millones de metros cúbicos de lava, un volumen colosal equivalente a:
64,000 piscinas olímpicas.
60 pirámides de Giza.
OHA-GEODAMS: La tecnología que hizo posible lo imposible
Este logro científico sin precedentes fue posible gracias al uso de OHA-GEODAMS, un sofisticado sistema de sensores de presión e hidrófonos submarinos. Los detalles de esta hazaña fueron publicados en la prestigiosa revista Nature, bajo el estudio titulado "Anatomía de un evento de expansión del fondo marino captado mediante sismogeodesia in situ", según publica el portal de TV Azteca en un extenso reportaje.
A través de las mediciones de los transpondedores instalados en el lecho marino, los investigadores pudieron mapear la cronología de la crisis sísmica. Registraron con precisión cómo algunas líneas de referencia se alargaron y otras se acortaron a medida que el magma se abría paso bajo el fondo oceánico, provocando que una cámara de magma perderse volumen y una falla geológica se desplazara para dar paso a los nuevos flujos de lava.
El "gigante silencioso" que redefine la prevención de terremotos
Uno de los descubrimientos más desconcertantes y de mayor impacto para la seguridad del planeta tiene que ver con la naturaleza del movimiento de las placas:
El hallazgo clave: El análisis de los datos reveló que solo el 24% de la energía acumulada se liberó mediante sismos detectables. El 76% restante ocurrió de forma completamente silenciosa.
Este brutal desplazamiento silencioso explica por qué los terremotos detectados de forma convencional nunca coincidían con los movimientos reales de las placas. Al revelar que la magnitud de estos fenómenos subterráneos es capaz de reescribir la historia tectónica sin apenas hacer ruido, los científicos advierten que se deberán reestructurar de inmediato los modelos de prevención sísmica global.
Para profundizar en estos riesgos geológicos ocultos, el observatorio submarino continuará operando en estas profundidades hostiles —antes catalogadas como "zonas prohibidas"— hasta el año 2027.
Mira la programación en Red Uno Play
