Japón quedó eliminado del Mundial 2026 con un gol en el tiempo de descuento, pero la imagen que se llevó los aplausos fue el gesto de Matheus Cunha, quien dejó la celebración de Brasil para consolar a Ao Tanaka, devastado por el error que terminó costándole la clasificación a su selección.
30/06/2026 11:37
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El fútbol volvió a demostrar que la rivalidad termina cuando suena el pitazo final. Tras la dramática victoria de Brasil por 2-1 sobre Japón en los octavos de final del Mundial 2026, una escena de deportividad y respeto conmovió a miles de aficionados: el brasileño Matheus Cunha dejó los festejos de su selección para consolar a Ao Tanaka, quien no pudo contener las lágrimas tras la eliminación de su equipo.
La selección japonesa estuvo muy cerca de dar otro golpe histórico en la Copa del Mundo. Se adelantó en el marcador durante la primera mitad y resistió gran parte del encuentro, pero Brasil reaccionó en el complemento gracias a los ajustes tácticos de Carlo Ancelotti.
Cuando el partido parecía encaminarse a la prórroga, un error de Tanaka en la salida terminó siendo determinante. El mediocampista perdió el balón en su propio campo y la jugada fue aprovechada por Bruno Guimarães, quien habilitó a Gabriel Martinelli para marcar el 2-1 definitivo en el minuto 96.
Mientras los jugadores brasileños celebraban la clasificación en el Estadio de Houston, Tanaka cayó al césped completamente desconsolado. Entre lágrimas, asumía el peso de la jugada que significó la eliminación de Japón.
Fue entonces cuando Matheus Cunha protagonizó uno de los momentos más emotivos del torneo. El delantero brasileño abandonó la celebración de sus compañeros, se acercó al futbolista japonés y lo abrazó para brindarle palabras de aliento, un gesto que rápidamente se viralizó en redes sociales y fue elogiado por aficionados de todo el mundo.
El exdefensor inglés Stephen Warnock, durante la transmisión de la BBC Radio, explicó la jugada que definió el partido.
"Japón se defendió muy bien durante todo el encuentro, pero Ao Tanaka cometió un error. Bruno Guimarães encontró el pase perfecto y Gabriel Martinelli tuvo la calidad para controlar y definir. Fue un momento de brillantez de Brasil en el instante más importante del partido", analizó.
Tanaka, de 27 años, disputó sus últimos dos encuentros como titular en este Mundial tras comenzar el torneo desde el banquillo. El volante del Leeds United volvió a ser protagonista con la selección japonesa, aunque esta vez el desenlace fue especialmente doloroso.
Brasil, por su parte, avanzó a los cuartos de final y ahora espera al vencedor del duelo entre Noruega y Costa de Marfil, mientras mantiene vivo el sueño de volver a conquistar una Copa del Mundo por primera vez desde 2002.
Más allá del resultado, el abrazo entre Cunha y Tanaka dejó una de las postales más conmovedoras del Mundial 2026 y recordó que, incluso en la derrota, el respeto y la empatía también forman parte del juego.
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