Sus espectadores aprovecharon un descuido durante una transmisión desde Japón para realizar pedidos de comida sin su autorización. La cuenta llegó a 1,6 millones de yenes y el streamer estadounidense Lacy tuvo que asumir el pago.
29/10/2026 11:27
Escuchar esta nota
Una transmisión en directo terminó convirtiéndose en una costosa experiencia para el streamer estadounidense Lacy, quien tuvo que pagar más de 12.000 dólares después de que varios espectadores aprovecharan un descuido para realizar pedidos de comida en un restaurante de Japón.
El incidente ocurrió mientras el creador de contenido transmitía su comida. En un momento de la emisión, el código QR de la mesa quedó visible en pantalla. El código permitía acceder al sistema de pedidos del establecimiento y algunos usuarios del chat encontraron la oportunidad para encargar alimentos y bebidas sin el consentimiento del streamer.
Lo que comenzó como una comida terminó convirtiéndose en una cuenta de 1,6 millones de yenes, equivalente a unos 12.000 dólares, según el relato del propio Lacy.
La situación salió a la luz cuando un trabajador del restaurante se acercó para consultarle sobre la cantidad de pedidos realizados. Para entonces, la factura ya superaba los 500.000 yenes y el importe continuó aumentando con la llegada de nuevos pedidos.
“Ese pobre restaurante tuvo que cocinar todo eso”
Lacy expresó su molestia por lo ocurrido y responsabilizó a quienes aprovecharon la transmisión para hacer pedidos a sus espaldas.
“He tenido que pagar más de 12.000 dólares porque se quisieron hacer los graciosos. ¡Ese pobre restaurante tuvo que cocinar 1,6 millones de yenes en comida!”, manifestó el streamer al explicar las consecuencias de lo sucedido.
Más allá del dinero, el problema también afectó al personal del establecimiento, que tuvo que preparar los alimentos solicitados. De acuerdo con su relato, Lacy pidió disculpas a los trabajadores y propuso que la comida ya elaborada se repartiera entre las familias que se encontraban en el restaurante.
La propuesta buscaba evitar que los alimentos preparados terminaran desperdiciándose, en medio de una situación que el propio creador de contenido atribuyó a las acciones de algunos integrantes de su audiencia.
