El entrenador argentino conoció al seleccionador español durante un curso para obtener la licencia UEFA Pro en 2017. Nueve años después, el antiguo alumno y su profesor se enfrentarán por el trofeo más importante del fútbol.
19/07/2026 9:30
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Durante 90 minutos —o quizá algunos más— la amistad tendrá que quedar a un lado. Lionel Scaloni y Luis de la Fuente se conocen, se respetan y han compartido largas conversaciones sobre fútbol, pero este domingo estarán en bancos opuestos y con un mismo objetivo: levantar la Copa del Mundo.
Argentina y España disputarán la final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. La Albiceleste buscará su cuarto título mundial, mientras la Roja intentará conquistar el segundo de su historia. Además de los grandes enfrentamientos dentro de la cancha, el partido presentará un duelo cargado de simbolismo entre dos entrenadores unidos por una relación que comenzó en un aula.
De profesor y alumno a grandes amigos
El vínculo entre Scaloni y De la Fuente se remonta a 2017. Aquel año, el actual seleccionador argentino participó en el curso para obtener la licencia UEFA Pro organizado por la Real Federación Española de Fútbol para exjugadores de élite.
De la Fuente formaba parte del equipo docente y fue uno de los profesores de Scaloni. La capacitación se desarrolló en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, en Madrid, y otorgaba la máxima titulación para ejercer como entrenador en el ámbito continental.
En ese momento, ninguno imaginaba que nueve años después terminarían frente a frente en una final del Mundial.
De la Fuente recuerda al argentino como un estudiante comprometido, curioso y dispuesto a debatir cada concepto futbolístico.
“Lionel era un alumno muy aplicado, con mucha actitud e interés. Tenía el toque de alguien que decididamente quería crecer. Haber sido su profesor es un orgullo”, expresó el seleccionador español.
Lo que comenzó como una relación académica fue creciendo fuera del salón. Ambos mantuvieron el contacto y construyeron una amistad basada en la cercanía, el respeto y una manera similar de entender el liderazgo dentro de un equipo.
Dos técnicos que llegaron entre dudas y terminaron haciendo historia
Los caminos de Scaloni y De la Fuente presentan varias coincidencias. Ninguno llegó al cargo rodeado de unanimidad y ambos tuvieron que demostrar que estaban preparados para dirigir a dos de las selecciones más exigentes del mundo.
Scaloni asumió de manera interina después de la eliminación argentina en Rusia 2018. Lo que inicialmente parecía una transición de pocos partidos terminó convirtiéndose en uno de los ciclos más exitosos de la historia de la Albiceleste.
Condujo una renovación generacional, recuperó la confianza de Lionel Messi y construyó un grupo que conquistó la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y la Copa América 2024.
De la Fuente tomó el mando de España en diciembre de 2022, tras la eliminación frente a Marruecos y la salida de Luis Enrique. Su nombramiento también despertó dudas por su escasa experiencia al frente de clubes profesionales, pero el entrenador conocía profundamente la estructura de las selecciones juveniles españolas.
Con el paso del tiempo, consolidó un equipo joven, ofensivo y competitivo que conquistó la Liga de Naciones y la Eurocopa 2024. Ahora tiene la posibilidad de sumar el título más importante de su carrera.
La conversación que cambió los papeles
Después del Mundial de Qatar, alumno y maestro volvieron a encontrarse durante un foro de entrenadores. Sin embargo, para entonces los papeles habían cambiado: Scaloni ya era campeón del mundo y compartió con De la Fuente algunas reflexiones sobre la gestión de un seleccionado nacional.
“Nos encontramos en un foro de entrenadores y tuvimos una linda charla. Hablamos de cosas que creo que le han servido, y no lo digo desde la arrogancia. Las llevó a cabo en su selección de una manera brillante”, recordó el argentino.
La declaración refleja la evolución de una relación en la que ambos aprendieron uno del otro. De la Fuente fue parte de la formación inicial de Scaloni como técnico, pero años después también escuchó los consejos de quien había alcanzado la cima del fútbol mundial.
La Finalissima que el destino reemplazó por algo más grande
Argentina, campeona de la Copa América 2024, y España, ganadora de la Eurocopa de ese mismo año, debían enfrentarse en la Finalissima 2026.
El partido había sido programado en el estadio Lusail de Qatar, pero fue cancelado por la situación de seguridad en Medio Oriente y la imposibilidad de acordar una nueva sede y una fecha viable.
El esperado encuentro parecía quedar pendiente. Sin embargo, el Mundial terminó reuniéndolos en un escenario todavía más grande: la final por la Copa del Mundo.
Elogios y respeto antes de la batalla
De la Fuente nunca ocultó su admiración por el trabajo de Scaloni. En la previa de la definición, defendió el estilo competitivo de Argentina y calificó al entrenador albiceleste como uno de sus amigos.
“Tengo una admiración extraordinaria por una selección que ganó la Copa América, el Mundial, otra Copa América y la Finalissima. Y está entrenada por un amigo mío. Admiración, admiración y admiración”, expresó.
Scaloni también respondió con afecto, aunque dejó claro que durante la final no habrá espacio para concesiones.
“Además de haber sido mi profesor, tenía una relación particular con él porque me gustaba su cercanía”, explicó el técnico argentino.
Luego bromeó sobre lo que sucederá después del partido: si Argentina pierde, aseguró que intentará llamar a De la Fuente para felicitarlo y acompañarlo; pero si gana, probablemente dejará pasar algunos días antes de comunicarse.
Una amistad frente al partido de sus vidas
Uno buscará sumar otra estrella y prolongar una era histórica. El otro intentará devolver a España a la cima del mundo después de 16 años.
Durante la final serán rivales, estudiarán cada movimiento y tratarán de sorprenderse desde los bancos. Pero cuando termine el encuentro, independientemente del resultado, permanecerán el respeto y la amistad construidos desde aquel curso de 2017.
El fútbol los presentó como profesor y alumno, los convirtió en colegas y amigos, y ahora los reunirá en el escenario más grande de todos.
Solo uno levantará la Copa. Sin embargo, ambos ya escribieron una historia que demuestra que, algunas veces, el rival que se encuentra enfrente también puede ser una de las personas que ayudó a construir el camino.
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