TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

Oro, misterio y gloria: la increíble historia del trofeo mundialista

La Copa del Mundo, fabricada en oro de 18 quilates y cargada de historias de guerra, robos y misterio, espera a su nuevo campeón. España buscará su segunda estrella, mientras Argentina intentará conquistar el cuarto título y defender la corona obtenida en 2022.

Oro, misterio y gloria: la increíble historia del trofeo mundialista. Foto EFE.
Mundo

Escuchar esta nota

No es solamente una copa. Es el objeto que representa el sueño de millones de futbolistas y la máxima gloria que puede alcanzar una selección.

Este domingo 19 de julio, España y Argentina disputarán la final del Mundial 2026 en el New York New Jersey Stadium. Al término del encuentro, uno de los dos capitanes levantará una de las piezas más reconocidas y codiciadas del deporte internacional.

España buscará repetir la hazaña conseguida en Sudáfrica 2010 y conquistar su segundo título. Argentina, campeona en 1978, 1986 y 2022, intentará alcanzar su cuarta estrella y convertirse en una de las pocas selecciones que lograron ganar dos Mundiales consecutivos.

UNA JOYA DE ORO QUE PESA MÁS DE SEIS KILOS

La actual Copa Mundial mide 36,8 centímetros, pesa exactamente 6,175 kilogramos y está elaborada en oro de 18 quilates. Su base contiene dos franjas de malaquita, una piedra semipreciosa de intenso color verde.

Su valor no puede calcularse únicamente por el material con el que fue fabricada. Sin embargo, tomando como referencia su peso, la pureza del oro y la cotización internacional registrada el viernes 17 de julio, su contenido metálico podría acercarse teóricamente a los 600.000 dólares.

La cifra es solamente una estimación orientativa, no una tasación oficial, porque el peso también contempla la base de malaquita y porque su verdadero valor histórico, artístico y cultural resulta prácticamente incalculable. El oro se cotizaba alrededor de los 4.011 dólares por onza antes de la final.

Pero existe un detalle que muchos aficionados desconocen: el campeón no conserva permanentemente la copa original.

El trofeo pertenece a la FIFA y permanece bajo su custodia. La selección ganadora puede levantarlo durante la ceremonia de premiación, pero posteriormente recibe una réplica oficial para conservar en sus vitrinas.

LA PRIMERA COPA SOBREVIVIÓ A UNA GUERRA

Antes de la actual joya existió el trofeo conocido originalmente como Victoria, diseñado por el escultor francés Abel Lafleur para el primer Mundial, disputado en Uruguay en 1930.

La pieza representaba a Niké, diosa griega de la victoria, sosteniendo una copa. Estaba fabricada en plata esterlina chapada en oro y descansaba sobre una base de lapislázuli. Más adelante fue rebautizada como Trofeo Jules Rimet, en homenaje al presidente de la FIFA que impulsó la creación de la Copa del Mundo.

Su historia estuvo cerca de terminar durante la Segunda Guerra Mundial.

Italia había ganado el Mundial de 1938 y conservaba temporalmente el trofeo. Ante el temor de que cayera en manos de las tropas nazis, el dirigente italiano Ottorino Barassi lo retiró de un banco y lo escondió dentro de una caja de zapatos debajo de su cama, en Roma.

Las fuerzas de ocupación registraron su vivienda, pero no encontraron la copa. Gracias a aquella maniobra, el trofeo sobrevivió al conflicto.

EL ROBO QUE CONVIRTIÓ A UN PERRO EN HÉROE

En marzo de 1966, pocos meses antes del Mundial de Inglaterra, el Trofeo Jules Rimet fue robado durante una exposición realizada en Londres.

La desaparición provocó alarma internacional, una investigación policial y hasta una exigencia de rescate. Una semana después, el desenlace llegó gracias al protagonista más inesperado.

Pickles, un perro blanco y negro, comenzó a olfatear un paquete envuelto en periódicos que estaba junto a la rueda de un automóvil. Su dueño, David Corbett, abrió parcialmente el envoltorio y encontró los nombres de antiguos campeones.

Era la Copa del Mundo.

Pickles se convirtió en una celebridad, recibió una medalla, comida para perros durante un año y fue invitado junto con su dueño al banquete de celebración después de que Inglaterra conquistara el Mundial de 1966.

EL TROFEO QUE DESAPARECIÓ PARA SIEMPRE

Brasil conquistó su tercer título mundial en México 1970 y, conforme a las reglas vigentes en ese momento, obtuvo el derecho de conservar definitivamente el Trofeo Jules Rimet.

La histórica pieza fue trasladada a la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol, en Río de Janeiro. Sin embargo, en diciembre de 1983 volvió a ser robada.

Esta vez no hubo ningún héroe de cuatro patas.

El trofeo nunca fue recuperado y la versión más extendida sostiene que fue fundido. No obstante, la ausencia de restos mantiene abiertas diferentes teorías sobre su verdadero destino.

EL NACIMIENTO DE LA COPA ACTUAL

Después de que Brasil se quedara con la Jules Rimet, la FIFA convocó un concurso internacional para crear un nuevo trofeo.

Se presentaron 53 propuestas de siete países, pero el diseño elegido fue el del escultor italiano Silvio Gazzaniga. La obra representa a dos figuras humanas elevando el planeta y simboliza el esfuerzo, el movimiento y la alegría de alcanzar la victoria.

La nueva copa fue levantada por primera vez en 1974 por Alemania Federal, campeona del Mundial organizado en su territorio.

Desde entonces, en la parte inferior de la base se graban el año y el nombre de cada selección ganadora. Argentina ya figura por sus títulos de 1978, 1986 y 2022, mientras que España aparece por la conquista de 2010.

Este domingo, una nueva inscripción comenzará a escribirse.

España tiene la oportunidad de agregar su nombre por segunda vez. Argentina puede hacerlo por cuarta ocasión, defender el título conseguido en Catar y mantener la copa —al menos simbólicamente— en manos del vigente campeón.

Noventa minutos, o quizá 120 y una tanda de penales, separan a ambas selecciones del objeto que todos desean, pero que muy pocos han podido levantar.

Mira la programación en Red Uno Play

PUBLICIDAD
Comentarios
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD