El cierre nocturno del complejo fronterizo de Colchane mantiene entre 400 y 500 camiones varados hasta cinco días y agrava la crisis logística del comercio exterior boliviano.
06/07/2026 11:22
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El transporte pesado nacional se declaró en estado de emergencia por las restricciones de horario impuestas de manera unilateral en el complejo fronterizo de Colchane, en Chile, una medida que mantiene entre 400 y 500 camiones detenidos y provoca demoras de hasta cinco días para cruzar la frontera.
Paso fronterizo restringido
El presidente de la Cámara Departamental de Transporte (Cadetran), Álvaro Ayllón, explicó que desde el 2 de julio el paso fronterizo opera únicamente entre las 08:00 y las 20:00, cuando anteriormente funcionaba las 24 horas.
“Antes hacíamos filas de entre 24 y 48 horas; ahora estamos llegando a cuatro o cinco días para poder acercarnos al control fronterizo de Colchane”, afirmó.
Según el dirigente, la restricción redujo drásticamente el flujo de carga. Mientras por el complejo de Chungará circulan alrededor de 360 camiones por día, por Colchane apenas logran cruzar entre 80 y 90 unidades diarias.
Exportaciones e importaciones en riesgo
Ayllón advirtió que esta situación afecta tanto a las exportaciones como a las importaciones bolivianas, especialmente al transporte de minerales hacia los puertos de Arica e Iquique, además de contenedores con mercancías, maquinaria e insumos para la industria.
El sector también alertó sobre el incremento de costos por sobreestadías de contenedores. De acuerdo con Cadetran, existen más de 2.000 contenedores rezagados en los puertos chilenos desde los bloqueos registrados en mayo y junio, y las nuevas restricciones complican aún más su retiro.
“Solo por las multas y sobreestadías estamos perdiendo alrededor de 300 dólares por día por camión”, señaló el representante del transporte pesado.
Solicitud de apoyo al Gobierno
Cadetran informó que solicitó a las autoridades chilenas mantener abiertos los controles aduaneros y migratorios durante las 24 horas, permitiendo que las labores de mantenimiento vial se desarrollen sin interrumpir el tránsito internacional.
Asimismo, indicó que pidió la intervención de la Cancillería boliviana para gestionar una solución diplomática, aunque hasta el momento continúa a la espera de una respuesta oficial.
El dirigente agregó que la crisis fronteriza se suma al problema del abastecimiento de diésel en Bolivia, donde los transportistas también enfrentan demoras de hasta tres días para cargar combustible.
“El perjuicio no es solo para el transportista, sino para importadores, exportadores y toda la cadena logística. Al final, estos sobrecostos terminan reflejándose en el precio de los productos”, advirtió Ayllón.
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