El Gobierno boliviano llevó ante la OEA la situación de conflictividad social que atraviesa el país, marcada por protestas, bloqueos y problemas de abastecimiento en varias ciudades.
20/05/2026 10:30
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Bolivia compareció este miércoles ante el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para exponer la situación política y social que atraviesa el país, marcada por bloqueos, hechos de violencia y afectaciones al abastecimiento de alimentos, medicamentos e insumos esenciales.
Durante su intervención, el canciller Fernando Aramayo afirmó que Bolivia acudió al foro regional con “responsabilidad y transparencia”, al considerar que los hechos registrados en las últimas semanas representan una amenaza para la estabilidad institucional, el orden democrático y los derechos fundamentales de la población.
“Bolivia comparece ante este Consejo Permanente en el marco de los principios y mecanismos que consagra la solidaridad hemisférica, la cooperación entre los Estados americanos y el compromiso colectivo con la preservación de la democracia”, manifestó Aramayo.
El canciller alertó que en el país se registraron acciones promovidas por grupos organizados que, según dijo, exceden el legítimo derecho a la protesta social y política, y estarían orientadas a generar condiciones de desestabilización institucional y debilitamiento del Gobierno constitucionalmente constituido.
Aramayo señaló que estas acciones derivaron en ataques a instituciones públicas, amenazas contra servidores del Estado, interrupción de rutas estratégicas y afectación al abastecimiento de alimentos, insumos médicos y otros productos esenciales.
“En las últimas semanas se han registrado acciones promovidas por grupos organizados que exceden el legítimo ejercicio de la protesta social y política, orientándose a generar condiciones de desestabilización institucional, debilitamiento del Gobierno constitucionalmente constituido y alteración del orden democrático”, sostuvo.
La autoridad boliviana remarcó que el Gobierno reconoce y respeta plenamente el derecho a la protesta pacífica, la libertad de expresión y la participación política. Sin embargo, advirtió que ninguna demanda política o sectorial puede justificar la violencia, la intimidación, la coerción colectiva ni la vulneración de derechos fundamentales.
“Ninguna reivindicación política o sectorial puede justificar el uso de la violencia, la intimidación, la coerción colectiva ni la vulneración deliberada de los derechos fundamentales de la población”, afirmó.
En su exposición, Aramayo también señaló que la crisis alcanzó un nivel de afectación que obligó al Estado boliviano a recurrir al apoyo y cooperación humanitaria de países amigos, con el objetivo de contribuir al abastecimiento de alimentos e insumos esenciales para la población.
El canciller advirtió que los bloqueos y medidas de presión no solo afectan al Gobierno, sino también a la ciudadanía, al restringir derechos como la alimentación, la salud, la libre circulación, el trabajo y la seguridad.
“Cuando se impide el libre tránsito de alimentos, se restringe el acceso a bienes esenciales, se paralizan servicios y se somete a la ciudadanía a condiciones de incertidumbre y coerción, nos encontramos ante conductas que sobrepasan claramente el legítimo ejercicio de las libertades democráticas”, señaló.
Aramayo aseguró que el Gobierno del presidente Rodrigo Paz no acudirá al camino de la confrontación como respuesta política y afirmó que se mantuvieron abiertos los canales de diálogo con los sectores sociales.
“Bolivia no acudirá jamás al camino de la confrontación como respuesta política. Nuestro Gobierno ha actuado con prudencia y apego al Estado de Derecho, manteniendo abiertos todos los canales de diálogo”, expresó.
Finalmente, el canciller solicitó al Consejo Permanente y a los Estados miembros de la OEA reafirmar su compromiso con la preservación del orden democrático en Bolivia, condenar toda forma de violencia política y respaldar los esfuerzos del Gobierno orientados al diálogo, la pacificación y la solución constitucional de las controversias.
Además, pidió el acompañamiento político y el seguimiento atento del secretario general de la OEA, en el marco de sus atribuciones, para contribuir al fortalecimiento del diálogo democrático, la institucionalidad y la paz social en el país.
“Bolivia reafirma hoy ante esta organización su compromiso irrestricto con la Carta de la OEA, el Estado de Derecho, el multilateralismo, el diálogo y la paz como únicas vías legítimas para la convivencia democrática entre nuestros pueblos”, concluyó.
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