El uniformado que participó en la intervención del capo uruguayo asegura contar con registros audiovisuales y chats que descartarían su vinculación en supuestas irregularidades.
26/10/2026 21:25
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El teniente coronel de la Policía Boliviana, Erick Correa, se declaró en la clandestinidad tras conocer la existencia de una orden de aprehensión en su contra vinculada a las investigaciones por la captura del capo uruguayo Sebastián Marset.
“Pienso que es una consigna tenernos silenciados, encarcelándonos o incluso tal vez ir más allá”, señaló el uniformado al referirse al procedimiento judicial que enfrenta tras los sucesos registrados en Santa Cruz.
El funcionario policial rechazó las acusaciones que lo vinculan con presuntas irregularidades y sustracción de bienes en el inmueble del narcotraficante internacional.
“Estoy siendo perseguido por el Ministerio de Gobierno, porque yo he sido partícipe de la captura más grande que se ha realizado en territorio boliviano, que es la captura de Sebastián Marset”, aseveró una entrevista al medio Correo del Sur.
Para respaldar su versión de los hechos, el policía aseguró que cuenta en su teléfono celular con fotografías, videos y chats que reconstruyen su participación durante la intervención. Sostuvo que ingresó y salió de la vivienda junto a tres elementos del CEIP, detallando que la incursión duró menos de siete minutos antes del traslado de Marset hacia el aeropuerto de Viru Viru.
Una pieza clave en la defensa del teniente coronel apunta al personal que se quedó en el lugar de los hechos tras la evacuación del principal sospechoso.
Correa advirtió que 17 efectivos permanecieron en la vivienda durante aproximadamente una hora bajo el mando del capitán Guillermo Ruiz Guzmán, desligándose así de las acciones posteriores cuestionadas por la superioridad.
Coordinación operativa y reportes a la superioridad policial
El oficial indicó que durante el desarrollo de la misión mantuvo informados a sus mandos jerárquicos sobre cada una de las actuaciones ejecutadas. Sostuvo que reportó sus actividades al entonces director nacional de Inteligencia, coronel Óscar Fernando Moreno, quien le solicitó precisar las funciones asignadas a cada miembro de la fuerza operativa.
Manifestó su total predisposición a entregar su dispositivo original para someterlo a pericias técnicas, siempre y cuando se respete su integridad física y se le permita presentar las pruebas acumuladas.
