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Iglesia católica llama al diálogo y recuerda que ninguna causa justifica la violencia

A través de una carta abierta, monseñor Toribio Porco Ticona expresó su profunda preocupación por los conflictos y divisiones en la patria, instando a las autoridades y sectores movilizados a construir puentes y deponer la confrontación.

El contundente mensaje del Cardenal a los sectores movilizados. Foto: ceb.bo.
Bolivia

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En un momento de alta tensión social, la Iglesia católica boliviana ha alzado su voz para emitir un urgente mensaje de reconciliación. El Cardenal de Bolivia y Obispo Emérito Prelado de Corocoro, monseñor Toribio Porco Ticona, presentó una carta abierta dirigida a todo el país en la que convoca a deponer actitudes de odio y avanzar hacia un diálogo honesto y transparente.

El documento, fechado el 7 de junio de 2026, refleja la inquietud de la institución clerical ante el escenario de inestabilidad que golpea a las familias bolivianas. "Elevamos nuestra voz como Iglesia que camina junto a su pueblo, compartiendo el dolor, la incertidumbre y el sufrimiento de tantas familias bolivianas que hoy viven en medio de conflictos, tensiones y divisiones que afectan la paz social y la convivencia fraterna", manifiesta la autoridad eclesiástica.

Un llamado directo al Gobierno y sectores movilizados

Con un fuerte sentido de vocación pastoral, el Cardenal Porco exhortó de manera directa tanto a los gobernantes como a los diversos grupos civiles en protesta a recordar que el derecho a la vida es superior a cualquier pugna sectorial.

"Quiero dirigirme tanto a las autoridades del Gobierno, como a los distintos sectores movilizados y a toda la sociedad boliviana, para recordar que por encima de cualquier diferencia política, social o ideológica, está el valor sagrado e inviolable de la vida humana".

Asimismo, remarcó de manera contundente que ninguna causa política o social puede ser utilizada para justificar la violencia o el sufrimiento del pueblo. "Nuestro país no puede acostumbrarse al dolor ni a la división permanente", sentenció.

Construir puentes, no muros

La máxima autoridad de la Iglesia en Bolivia insistió en que la verdadera pacificación nacional no se logrará mediante la imposición o el uso de la fuerza, sino reconociendo la dignidad de quienes piensan diferente. En ese sentido, detalló las características que debería tener el encuentro entre las partes en conflicto:

  • Sin vencedores ni derrotados: El diálogo debe orientarse a encontrar soluciones reales y colectivas, dejando de lado los intereses particulares.

  • Prioridad para los vulnerables: Las salidas pactadas deben beneficiar especialmente a los sectores más golpeados por la crisis, como los más pobres, los enfermos, los niños y los adultos mayores.

  • Decisiones con prudencia: Instó a que las acciones de los líderes estén guiadas por la justicia, la solidaridad y pensando firmemente en el futuro de las nuevas generaciones.

Hacia el cierre de su misiva, el Cardenal encomendó el destino de la nación a la protección de la Virgen María con la esperanza de recuperar el espíritu de fraternidad. "Que el Señor bendiga a Bolivia y toque el corazón de todos sus hijos para que podamos caminar juntos hacia tiempos de unidad y esperanza", concluyó.

Foto: Conferencia Episcopal Boliviana.

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