Una mujer de 41 años murió tras sufrir agresiones brutales presuntamente propinadas por su esposo, quien intentó ocultar el crimen incendiando la vivienda y organizando un velorio sin certificado de defunción.
08/06/2026 13:52
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Un nuevo caso de feminicidio ha conmocionado al departamento de Oruro. Una mujer de 41 años murió después de sufrir una brutal golpiza presuntamente propinada por su esposo, quien posteriormente habría intentado ocultar el crimen incendiando una habitación de la vivienda y organizando un velorio para enterrarla sin que se realizara una autopsia.
El fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales, informó que la víctima fue agredida el pasado 1 de junio por motivos sentimentales. Según las investigaciones preliminares, el hombre utilizó un palo, además de golpes de puño y patadas, provocándole lesiones de extrema gravedad.
"La autopsia establece fracturas en cuatro costillas, lesiones en la nariz y múltiples contusiones en la cabeza y el cuerpo. Presentaba además suturas en la frente y en los labios", explicó la autoridad.
De acuerdo con el informe forense, la mujer sufrió un traumatismo encéfalo craneal que derivó en una hemorragia interna. Durante los días posteriores a la agresión presentó desmayos, pérdida de apetito y un deterioro progresivo de su estado de salud. Finalmente falleció el 5 de junio.
Sin embargo, lejos de reportar lo sucedido, el principal sospechoso habría puesto en marcha un macabro plan para encubrir el crimen. Según la Fiscalía, incendió uno de los cuartos de la vivienda con la intención de eliminar evidencias de la violencia ejercida contra la víctima.
Bomberos acudieron al lugar para controlar el fuego, pero lo que llamó la atención de las autoridades fue que, poco después del incendio, familiares y allegados ya velaban el cuerpo de la mujer sin contar con un certificado de defunción.
La intervención de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) y del Ministerio Público evitó que el cadáver fuera enterrado en un cementerio clandestino. Los investigadores trasladaron el cuerpo a la morgue judicial, donde la autopsia confirmó que la causa de muerte estaba relacionada con las agresiones sufridas días antes.
Morales reveló que el acusado reconoció haber actuado violentamente contra su esposa. Con los elementos recolectados hasta el momento, la Fiscalía sostiene que cuenta con cerca del 95% de los indicios necesarios para demostrar su responsabilidad en el hecho.
El caso también abrió otra línea de investigación para determinar si existió negligencia médica. La víctima habría acudido a un centro de salud con lesiones visibles y síntomas compatibles con una hemorragia interna, pero presuntamente no recibió la atención adecuada ni se reportó el hecho de violencia a las autoridades competentes.
"Se investigará dónde fue atendida y por qué no se activaron los protocolos correspondientes. Una intervención oportuna pudo haber salvado su vida", señaló el fiscal.
La tragedia deja además una dolorosa secuela: tres niños de 5, 3 y 1 año quedaron en la orfandad. Los menores fueron puestos bajo protección del Servicio Departamental de Gestión Social (SEDEGES), mientras reciben atención psicológica debido a que habrían sido testigos de los episodios de violencia que sufría su madre.
Este caso se convierte en el quinto feminicidio registrado en Oruro durante la presente gestión. La Fiscalía informó que solicitará la máxima sanción prevista por ley y analiza la posibilidad de un procedimiento abreviado que contemple una condena de 30 años de prisión sin derecho a indulto para el acusado.
La investigación continúa para esclarecer todos los detalles de uno de los casos más estremecedores registrados en las últimas semanas en el país.
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