El fiscal general del Estado, José Armando Urioste, planteó la necesidad de fortalecer la cooperación con países vecinos para enfrentar al crimen organizado y al narcotráfico, ante la presencia del PCC en territorio boliviano y los hechos violentos registrados en Santa Cruz y otras regiones del país.
28/10/2026 10:18
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El fiscal general del Estado interino, José Armando Urioste Viera, afirmó que Bolivia necesita fortalecer la cooperación con países vecinos, principalmente Brasil y Paraguay, para enfrentar al crimen organizado y al narcotráfico. La autoridad advirtió que el Primer Comando de la Capital (PCC) tiene presencia organizada en territorio nacional y sostuvo que las disputas internas por el control de estas estructuras estarían relacionadas con algunos de los hechos violentos registrados en Santa Cruz.
“Necesitamos trabajar con otros países para que nos apoyen en esta lucha contra el flagelo del crimen organizado”, manifestó Urioste durante una entrevista con el programa El Mañanero, en la que también se refirió a los operativos policiales, las investigaciones en curso y las necesidades del Ministerio Público para combatir estas redes criminales.
El fiscal explicó que las acciones contra estas organizaciones comenzaron a partir de investigaciones policiales e informes de inteligencia, con un refuerzo de efectivos en la ciudad de Santa Cruz. Según indicó, el trabajo coordinado entre la Policía y el Ministerio Público está permitiendo obtener resultados contra los integrantes de estas estructuras.
“Día a día están cayendo capos de narcotráfico”, aseguró, al referirse a la captura del ciudadano brasileño Engri Júnior de Almeida Maia, de 38 años, conocido como ‘Junior Trindade’, ‘Cabezao’ y el ‘Pablo Escobar de Goiás’, además de otros miembros del PCC.
Urioste también informó que cuatro integrantes de esta organización fueron aprehendidos en Trinidad y puestos a conocimiento de las autoridades judiciales, mientras se tramitaba su detención preventiva.
“Entonces, estamos viendo que a nivel nacional está la presencia del PCC de una manera totalmente organizada en Bolivia”, sostuvo.
Disputas internas y hechos violentos
Consultado sobre si las recientes muertes estarían relacionadas con la caída de líderes del narcotráfico, el fiscal señaló que las capturas pueden generar disputas dentro de las propias organizaciones por el control de sus actividades.
“Precisamente han caído cabezas e implica que quieren surgir nuevos grupos de poder al centro, al seno de su organización”, explicó.
De acuerdo con Urioste, cuando los principales líderes pierden el control o son detenidos, los mandos secundarios buscan ocupar esos espacios y asumir el liderazgo. Esta situación, según su explicación, puede desencadenar enfrentamientos entre facciones rivales.
“Hay una guerra entre los grupos internos para tomar la supremacía. Por eso se tiene esta consecuencia. No hay un líder supremo que apacigüe y organice la situación”, manifestó.
No obstante, las causas y los responsables de cada hecho violento deben establecerse mediante las investigaciones correspondientes.
Investigan posibles vínculos con asesinatos
Sobre la hipótesis de que Almeida Maia estaría relacionado con la muerte de dos ciudadanos brasileños en la zona de Valle Sánchez, Urioste aclaró que el caso continúa en investigación y que todavía no corresponde dar por confirmada su participación.
“Está siendo investigado. Hemos colectado muchísimas pruebas a partir de la presión de este ciudadano brasileño. Y obviamente se continúan con las investigaciones”, respondió.
El fiscal también fue consultado sobre las personas con las que presuntamente operaba este ciudadano en Santa Cruz y sobre posibles redes de protección. Al respecto, explicó que el PCC cuenta con una estructura amplia y organizada, por lo que aún se trabaja para determinar los vínculos de sus integrantes.
“La organización del PCC es una organización muy grande que tiene una especie de comandos organizados”, señaló.
Luego agregó: “De que sí había encubrimiento, había encubrimiento. Entonces, eso se está investigando también. No podemos adelantar criterios sobre este asunto mientras está en curso la investigación”.
La autoridad también se refirió al asesinato de Johan Guzmán Parada, de 26 años, quien fue acribillado en un taller mecánico de Santa Cruz. Al explicar las dificultades para localizar a los responsables de este tipo de delitos, indicó que los grupos criminales se desplazan entre distintos municipios para evitar la acción policial.
“Cometen el hecho, se desplazan a estas zonas más alejadas para evitar la investigación policial y retornan otra vez a la ciudad de Santa Cruz, que es el núcleo de trabajo de esta mafia organizada”, afirmó.
La frontera con Brasil, un punto clave
Urioste señaló que la presencia de estas organizaciones no se limita a la capital cruceña, sino que se extiende a municipios de la franja fronteriza con Brasil. Mencionó la detección de actividades vinculadas al PCC en San Joaquín y se refirió a otros municipios donde se han registrado hechos violentos, como San Ignacio de Velasco, Concepción y San Matías.
Para el fiscal, la conexión entre localidades bolivianas y ciudades brasileñas facilita el movimiento de integrantes de estas redes, así como la búsqueda de recursos y contactos para continuar con sus actividades.
“Si vemos e identificamos las ciudades, es toda la franja fronteriza con Brasil”, indicó.
En ese contexto, remarcó que la lucha contra el crimen organizado requiere coordinación entre los organismos de seguridad de ambos países. “Necesitamos trabajar con la inteligencia brasileña para que de manera conjunta combatamos este flagelo que está causando, se ve más visible en la ciudad de Santa Cruz, pero es toda la frontera con Brasil, que es una inmensa frontera en la cual se está trabajando”, explicó.
Fiscalía pide más tecnología y personal especializado
Además de la cooperación internacional, Urioste reconoció que el Ministerio Público necesita fortalecer sus capacidades técnicas y operativas para investigar delitos complejos. Entre las principales necesidades mencionó la incorporación de tecnología, el fortalecimiento del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) y una mayor presencia de fiscales en las zonas fronterizas.
“Necesitamos un Ministerio Público mucho más tecnificado. Vemos una falencia en el tema de tecnología. Hemos visto que nuestro IDIF está demasiado abandonado. Tenemos que fortalecer el Instituto de Investigaciones Forenses en todo ámbito”, manifestó.
La autoridad también destacó la necesidad de mejorar la coordinación con la Policía y reforzar las unidades especializadas en la investigación del crimen organizado. En ese marco, anunció un encuentro en Santa Cruz con fiscales y policías especializados para abordar la problemática.
Asimismo, informó que se prevé impulsar un mecanismo de trabajo conjunto entre Bolivia y Paraguay para combatir el narcotráfico en la frontera compartida.
“Vamos a lanzar este trabajo ya como un mecanismo entre Bolivia y Paraguay para que de manera conjunta también trabajemos en esa frontera que es una ruta del narcotráfico”, afirmó.
Finalmente, Urioste anunció que se está estructurando una Fiscalía Superior en Cibercrimen, con el objetivo de utilizar herramientas tecnológicas para enfrentar nuevas modalidades delictivas.
“Necesitamos trabajar con los países para que nos apoyen en esta lucha contra el flagelo del crimen organizado”, reiteró, al insistir en que la respuesta debe combinar investigación policial, fortalecimiento institucional y cooperación entre países.
