El exdirector nacional de Inteligencia de la Policía, enviado a detención preventiva por seis meses, aseguró que no teme por su vida, sino por la seguridad de sus hijas y su familia.
26/10/2026 14:00
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“Yo no tengo miedo por mi vida, sino por mis hijas y mi familia”. Con esas palabras, el coronel Juan Marcelo Ferrufino Rojas expresó su preocupación durante la audiencia en la que la Justicia dispuso seis meses de detención preventiva en su contra. El exjefe policial, investigado por presuntas irregularidades relacionadas con el operativo de captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, también reconoció que ahora comprende el temor que sintió uno de los efectivos que participó en aquella intervención.
El coronel, exdirector nacional de Inteligencia de la Policía, defendió su participación en el operativo ejecutado el 13 de marzo de 2026, en Santa Cruz de la Sierra, y aseguró que los uniformados que intervinieron estaban capacitados para cumplir la misión.
“Estoy seguro de que, de los 35 mil hombres de la Policía boliviana, nadie se hubiera animado a hacerlo (capturar a Marset), nadie. Los que lo hemos hecho, lo hemos hecho por convicción, por entrenamiento, porque teníamos las capacidades”, sostuvo durante su intervención ante la autoridad judicial.
Uno de los momentos más emotivos de su declaración llegó cuando recordó el reclamo que, según relató, hizo un efectivo policial a su superior después de participar en la captura de Marset.
Ferrufino contó que, en aquel momento, tomó con humor las palabras del uniformado. Sin embargo, aseguró que su situación actual, privado de libertad y cuestionado por su actuación, le ha permitido comprender la dimensión de aquella preocupación.
“Cuando nos reunimos alguna vez, me han indicado a mí que, cuando le han capturado a Marset, han dicho al teniente coronel Correa: ‘¿Por qué nos ha mandado a morir?’. Y yo me he reído en ese momento. Pero hoy día, ahora, sentado aquí, en una celda, donde mi imagen está deteriorada, me doy cuenta de que ese policía tenía razón”, manifestó.
El exjefe policial sostuvo que los integrantes del Grupo Especial de Acciones Tácticas (GEAT) desconocían previamente el destino y los detalles de la intervención.
“Ningún elemento del GEAT sabía dónde se estaba yendo cuando se ha capturado a Marset, le aseguro. Ningún elemento que estaba conmigo en la operación tampoco sabía dónde estaba yendo y qué estaba haciendo”, afirmó.
Durante la audiencia, Ferrufino también solicitó a la autoridad judicial que revise un video que, según indicó, fue remitido por la vía correspondiente. Aseguró que ese material permitiría conocer cómo actuó durante el procedimiento y defender su comportamiento profesional.
“Por favor, ese video va a dar luces a usted de cómo he negociado. Soy negociador experto certificado. No puedo abandonar una negociación. Si estoy hablando con una persona, no puedo cancelar una operación y pensar en robar, como dice el Ministerio de Gobierno o la Fiscalía”, expresó.
El coronel insistió en su preparación y trayectoria dentro de la institución policial, y cuestionó que su conducta profesional sea puesta en duda mientras permanece detenido.
“Soy suficientemente profesional, soy un hombre entrenado, soy un hombre que ha dado su vida a la institución, y ahora me están tomando como un número más”, lamentó.
La investigación en contra de Ferrufino está relacionada con el presunto retiro irregular de maletas del inmueble allanado en el barrio Las Palmas, en Santa Cruz de la Sierra, donde fue aprehendido Sebastián Marset.
De acuerdo con la imputación formal mencionada en el caso, los objetos presuntamente no habrían sido registrados ni incorporados formalmente a los procedimientos de inventario y custodia.
La hipótesis fiscal también contempla la presunta existencia de dinero en efectivo, estimado en al menos cuatro millones de dólares, además de relojes de lujo y otros objetos de valor que habrían estado dentro de las maletas.
Ferrufino es investigado por los presuntos delitos de peculado, incumplimiento de deberes, hurto agravado, concusión y cohecho pasivo.
La Justicia dispuso seis meses de detención preventiva en su contra, con cumplimiento en el penal de Patacamaya.
