La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos infectados que puede provocar complicaciones graves. La vacunación sigue siendo la principal herramienta para prevenirla y una sola dosis puede proteger de por vida.
15/04/2026 11:45
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La fiebre amarilla es una enfermedad aguda y hemorrágica transmitida por mosquitos infectados, principalmente del tipo Aedes aegypti.
La enfermedad puede aparecer entre tres y seis días después de la picadura y, aunque en muchos casos inicia con síntomas similares a los de una gripe fuerte, también puede evolucionar a cuadros graves.
¿Cuáles son los síntomas?
En una primera fase, los pacientes pueden presentar:
Fiebre alta repentina
Escalofríos
Dolor de cabeza intenso
Dolores musculares, especialmente en la espalda
Náuseas y vómitos
En algunos casos, tras una aparente mejoría, la enfermedad entra en una fase tóxica más severa. Allí pueden aparecer síntomas como:
Ictericia o color amarillento en la piel y los ojos
Dolor abdominal
Sangrado por nariz, boca u ojos
Hemorragias internas
Fallas en órganos vitales
Aproximadamente un 15% de los pacientes puede desarrollar esta etapa grave.
¿Cómo prevenirla?
La forma más importante de prevenir la fiebre amarilla es la vacunación.
Una sola dosis de la vacuna brinda protección de por vida y se recomienda aplicarla al menos 10 días antes de viajar a zonas de riesgo.
Además, se aconseja:
Usar repelentes contra insectos
Vestir ropa de manga larga y pantalones largos
Dormir con mosquiteros
Utilizar aire acondicionado o mallas en puertas y ventanas
Evitar acumulaciones de agua donde puedan reproducirse mosquitos
No existe un tratamiento antiviral específico para la fiebre amarilla, por lo que actuar a tiempo puede marcar la diferencia.
Ante síntomas sospechosos, lo más importante es no automedicarse y acudir de inmediato a un centro de salud.
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