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Pensó que era una infección, pero los médicos encontraron algo que nunca imaginó

Alejandra Segura acudió al hospital por un intenso dolor abdominal y terminó recibiendo un diagnóstico que jamás imaginó. Una tomografía reveló que nació con un solo riñón, una condición congénita que había pasado desapercibida durante 46 años.

Fue al médico por dolor abdominal y descubrió que tenía un solo riñón. Foto de referencia Cuidate Plus.
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Lo que comenzó como una consulta médica por un fuerte dolor abdominal terminó convirtiéndose en un sorprendente descubrimiento para Alejandra Segura, una mujer de 46 años que desconocía por completo una condición congénita con la que había convivido desde su nacimiento.

La paciente acudió inicialmente a un centro de salud debido a una molestia persistente en la zona de la ingle derecha. Con el paso de los días, el dolor se intensificó, por lo que decidió buscar atención médica especializada para encontrar la causa de sus síntomas.

Un diagnóstico difícil de identificar

En una primera evaluación, los médicos sospecharon que se trataba de una apendicitis. Sin embargo, un ultrasonido no mostró señales claras de inflamación del apéndice, lo que llevó a los especialistas a considerar otras posibles causas.

Posteriormente, se planteó la posibilidad de una infección urinaria y se inició un tratamiento acorde a ese diagnóstico. Pese a ello, las molestias persistieron y el dolor no desapareció.

Ante la falta de respuestas, Alejandra y su esposo decidieron acudir a una nueva consulta médica en busca de una explicación definitiva.

La tomografía reveló una inesperada condición

Durante la tercera valoración, un especialista consideró que los síntomas seguían siendo compatibles con una apendicitis y solicitó una tomografía computarizada para esclarecer el cuadro clínico.

Fue entonces cuando surgió la sorpresa.

Foto de referencia Instituto de Microecología

Según relató la paciente, el personal médico comenzó a preguntarle si alguna vez había donado un riñón o si había sido sometida a una cirugía relacionada con ese órgano.

La razón era simple: los estudios mostraban que Alejandra había nacido con un solo riñón.

La mujer aseguró que nunca había presentado síntomas, complicaciones renales ni problemas de salud que hicieran sospechar la ausencia de uno de sus riñones, por lo que el hallazgo resultó completamente inesperado.

Una apendicitis en una ubicación poco común

Además del descubrimiento anatómico, la tomografía confirmó que la paciente sí padecía una apendicitis que requería intervención quirúrgica.

Los especialistas detectaron que el apéndice se encontraba en una ubicación poco habitual, detrás de su único riñón, una particularidad que dificultó su identificación en los estudios iniciales y retrasó el diagnóstico.

Foto de referencia - catura RR.SS.

Tras confirmarse la causa del dolor, Alejandra fue sometida a una cirugía que se realizó con éxito y permitió resolver el problema sin mayores complicaciones.

Una condición que puede pasar desapercibida

Nacer con un solo riñón es una anomalía congénita conocida como agenesia renal unilateral. Muchas personas pueden vivir toda su vida sin saber que la padecen, especialmente cuando el riñón existente funciona de manera normal y compensa la ausencia del otro.

En el caso de Alejandra, la condición permaneció oculta durante más de cuatro décadas, hasta que un dolor abdominal terminó revelando un secreto que su organismo había guardado desde el nacimiento.

Con información de Metro

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