La falta de agua afecta principalmente a comunidades rurales, donde algunas familias consumen agua de los mismos lugares que utiliza el ganado.
28/10/2026 12:17
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El municipio de Aiquile, en el Cono Sur de Cochabamba, enfrenta los efectos de la sequía y la falta de agua para consumo humano. El alcalde, Marvin Rodríguez, denunció que, pese a que la localidad fue declarada zona de desastre en abril, hasta la fecha no recibió la atención que solicitó a la Gobernación ni al Gobierno nacional. Ante esta situación, pidió una cisterna para abastecer a las familias afectadas.
“Son seis meses peregrinando, son seis meses que venimos pidiendo atención. Aiquile ya tiene declaratoria de desastre desde abril”, dijo la autoridad, quien asumió el cargo en mayo y aseguró que desde entonces solicitó apoyo para atender las necesidades del Municipio.
El alcalde remarcó que su pedido inmediato es contar con una cisterna para garantizar el agua destinada al consumo humano. Advirtió que algunas familias de las zonas rurales están consumiendo agua de los mismos lugares donde beben los animales, lo que las expone a posibles enfermedades.
Rodríguez señaló que las comunidades ubicadas en los límites con Santa Cruz y Totora están entre las más perjudicadas por la falta de agua. Explicó que la mayoría de las lagunas y los atajados están secos, mientras que la escasez de diésel dificulta realizar trabajos de limpieza y mantenimiento en esos depósitos.
“Por favor, pido una cisterna para que mi gente pueda sobrevivir. Estoy pidiendo agua para consumo humano, nada más”, expresó.
El alcalde indicó que las anteriores gestiones municipales recibieron dos cisternas, pero ambas están actualmente sin motores. Sostuvo que Defensa Civil no puede enviar otra mientras no se devuelvan esos vehículos.
No obstante, señaló que conversó con el encargado de Defensa Civil en Cochabamba y espera que, en el plazo de una semana, pueda concretarse alguna ayuda para aliviar la falta de agua para consumo humano.
Preocupa la pérdida de ganado
La sequía también genera preocupación por sus efectos en la producción y la alimentación del ganado. Rodríguez informó que el municipio comenzó una evaluación para determinar cuántos animales se perdieron.
Asimismo, recordó que durante el incendio que se prolongó por cinco días, parte del alimento destinado al ganado se quemó y solicitaron forraje para las familias afectadas. Sin embargo, afirmó que la respuesta recibida fue que eran pocas las familias perjudicadas.
El alcalde cuestionó la falta de atención oportuna y sostuvo que, incluso cuando una sola familia resulta afectada, debe recibir ayuda.
Informó que recientemente se registraron lluvias en la población y anunció que se realizarán los reportes correspondientes para verificar si las precipitaciones llegaron también a las comunidades más afectadas.
Mientras tanto, aseguró que el municipio analiza la posibilidad de alquilar cisternas, de acuerdo con sus posibilidades económicas, para atender la emergencia.
