El ministro de la Presidencia señaló que el acuerdo con los gobernadores abre un proceso gradual para replantear el modelo autonómico y avanzar hacia una nueva etapa política en Bolivia.
06/08/2026 10:28
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En el marco de los actos protocolares por los 201 años de independencia de Bolivia, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, destacó que este 6 de agosto marca el inicio de un nuevo ciclo para el país.
La autoridad participó en Sucre de la entrega de ofrendas florales, la iza de la bandera y los actos previos al Te Deum en la Catedral Metropolitana.
“Es histórico este 6 de agosto porque en realidad es el primer 6 de agosto después de 200 años. Empezamos un 6 de agosto del nuevo tricentenario”, afirmó Aramayo.
Nuevo ciclo político
El ministro sostuvo que Bolivia ingresa a un momento de redefinición de su destino, en medio de un contexto nacional e internacional complejo.
Señaló que el país enfrenta desafíos económicos, sociales y externos, marcados por conflictos globales, tensiones comerciales, guerra tecnológica y efectos internacionales que también impactan en Bolivia.
“Estamos frente a un momento histórico porque en muchos sentidos este es un momento en el que el país redefine su destino”, manifestó.
El 50/50 y el Estado centralista
Consultado sobre si el carácter histórico de la fecha estaba vinculado al acuerdo alcanzado con los nueve gobernadores, Aramayo afirmó que el 50/50 forma parte de un proceso mayor.
“El 50/50 es el inicio del entierro del Estado centralista, del Estado tranca”, señaló.
Según la autoridad, el encuentro entre el presidente Rodrigo Paz y los gobernadores permitió lograr acuerdos fundamentales para revisar la coparticipación y abrir un camino de replanteamiento del modelo autonómico.
Crítica al modelo autonómico anterior
Aramayo afirmó que Bolivia fue “estafada” con un modelo autonómico que, en lugar de descentralizar, terminó reforzando el centralismo.
“El presidente tiene una vocación descentralizadora. Él quiere que iniciemos los pasos conducentes hacia el federalismo”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que ese proceso debe construirse con una visión de largo plazo, voluntad política y concertación entre el Gobierno nacional y las regiones.
Transición desde 2027
El ministro explicó que el acuerdo firmado con los gobernadores no fue solo un anuncio, sino el resultado del trabajo de mesas técnicas.
Indicó que se suscribió un acta y que habrá nuevas reuniones para avanzar en el proceso.
“Lo que se ha planteado es en 2027 iniciar un proceso de transición que le dé materialidad al famoso 50/50, pero es gradual”, explicó.
No solo se trata de repartir recursos
Aramayo remarcó que el debate no debe reducirse a la distribución de dinero, debido a que las finanzas públicas están limitadas.
Sostuvo que el verdadero desafío es replantear el modelo autonómico para atender mejor las demandas de la población.
“Esto no se reduce a distribuir un dinero que no existe, sino a replantearnos un modelo autonómico que nos permita atender de mejor forma las demandas y necesidades de la gente”, afirmó.
Nueva matriz económica
El ministro también señaló que el Gobierno busca enfrentar el desafío de construir una nueva matriz económica que no dependa únicamente del gas.
Mencionó la importancia de aprovechar la conectividad de Bolivia, impulsar corredores bioceánicos y fortalecer acuerdos con países vecinos para integrar al país con mercados internacionales.
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