El transporte pesado sufre un doble golpe: tras superar más de 50 días de bloqueos, ahora enfrentan las filas para combustible bajo el frío y la delincuencia.
25/06/2026 15:53
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La demora en el abastecimiento de combustible continúa golpeando con fuerza al sector del transporte en el departamento. En los últimos días, la falta de diésel ha tomado tintes dramáticos en los diferentes surtidores de la ciudad, donde los conductores se ven obligados a dormir entre dos y tres días dentro de sus motorizados a la espera de poder cargar sus tanques y reanudar sus viajes.
Este panorama crítico no solo representa un perjuicio económico inmediato, sino que somete a los transportistas a condiciones extremas de frío, cansancio e inseguridad, teniendo que vigilar constantemente sus camiones para evitar los robos de los denominados "amigos de lo ajeno".
Testimonios del perjuicio y el desabastecimiento
Para los choferes del transporte pesado, la situación se ha vuelto insostenible. Muchos de ellos denuncian que las largas esperas ni siquiera garantizan el cupo necesario para completar sus rutas comerciales.
"Estoy dos días en la fila. Claro, dormí, porque si no, nos roban cualquier cosa del vehículo. Son dos días para cargar 600 litros de diésel. Hay que volver a cargar otra vez en Santa Cruz, volver a hacer fila. No sabemos cuántos días estará también allá", lamentó con frustración un chofer afectado.
"Aquí ya tres días, y el frío es demasiado. No sé hasta cuándo vamos a estar así. Solo nos dan 300 litros; por 300 litros estamos parados. Me tengo que aumentar bidones porque no alcanza", relató otro transportista visiblemente desgastado por la situación.
Solidaridad a falta de combustible
La crisis ha llegado al extremo de dejar a varios camiones varados en plena vía pública tras vaciarse por completo sus tanques. Ante la desesperación, la solidaridad entre compañeros se ha convertido en la única salida temporal: algunos choferes se ven obligados a jalar los camiones de otros con sogas y pitas para moverlos hacia los surtidores.
"Su diésel se ha acabado, estamos jalando el camión con pita. No tenemos nada de diésel. Ya tenemos que viajar, nos estamos atrasando. Tenemos que ir a La Paz; ya debería estar allá y de vuelta", relató un conductor mientras ayudaba a su colega.
Este nuevo conflicto surge justo cuando el transporte pesado intentaba reactivarse tras haber quedado completamente paralizado y perjudicado por más de 50 días debido a los bloqueos de carreteras. Hoy, las carreteras están expeditas, pero las herramientas de trabajo siguen varadas, esta vez, en las interminables filas de las estaciones de servicio.
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