Con mercadería varada en el puerto de Iquique y el transporte paralizado, los importadores enfrentan millonarias multas de hasta 200 dólares diarios por contenedores retenidos, además de la presión por alquileres y deudas bancarias.
11/06/2026 20:32
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La crisis por los bloqueos de carreteras en el país cumple 42 días y sus efectos económicos comienzan a estrangular a nuevos sectores comerciales. Esta vez, la alarma se encendió en la avenida Beijing, una de las zonas con mayor movimiento de venta de autopartes y repuestos en la ciudad, donde los comerciantes e importadores advierten que están a punto de quebrar debido a la imposibilidad de traer mercadería al país.
La falta de transporte seguro y el cierre de las rutas troncales han dejado a decenas de negocios desabastecidos y con sus capitales de trabajo completamente paralizados en las fronteras.
Mercadería atrapada en Iquique
El representante del sector de comerciantes de autopartes manifestó la profunda preocupación que existe entre las bases, señalando que la situación ha pasado de ser crítica a insostenible.
"Somos sectores productores que aportamos al país, generamos divisas y movimiento económico. Lamentablemente, varios compañeros tienen mucha mercadería en tránsito y, en mi caso, la tengo en origen, justamente en Iquique (Chile). No estoy pudiendo traerla porque no hay transporte y nadie me asegura que pueda llegar al país", explicó el dirigente.
A pesar de la escasez de stock que ya se empieza a sentir, los comerciantes aseguran que han hecho esfuerzos por mantener estables los precios de los repuestos para no afectar más el bolsillo de la población en general.
Multas de 200 dólares diarios: La soga al cuello
Sin embargo, el verdadero peligro para la supervivencia de estos negocios radica en los costos logísticos internacionales que siguen corriendo. Los contenedores marítimos tienen un tiempo límite estricto para ingresar a Bolivia y devolver el equipo vacío al puerto; al vencerse este plazo, las penalizaciones son devastadoras.
"El contenedor tiene un tiempo determinado para entrar y salir del país. Luego de eso, se empiezan a cobrar multas por día, y estamos hablando de alrededor de 200 dólares diarios que debe asumir el comerciante que está importando", alertó el representante.
A este millonario perjuicio por retrasos se suma la presión interna que enfrentan mes a mes. Al no generar ingresos por la falta de productos para vender, muchos propietarios expresaron su desesperación al no saber cómo cubrir los alquileres de sus locales ni cómo cumplir con las cuotas de sus obligaciones bancarias, cuyos intereses no se detienen a pesar del conflicto social.
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