El aumento de las emisiones globales del CO2 podría provocar una reducción de las precipitaciones en la misma medida que la tala de árboles en la zona, piden una una investigación
03/07/2021 9:35
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Un aumento del 50 % en las emisiones globales de dióxido de carbono en la atmósfera podría reducir las precipitaciones en la Amazonía de forma nefasta, equivalente a lo que pasaría si se talara toda la selva y se sustituyera por pastos. Suena extremo, pero podría hacerse realidad si no cambian las pautas de conducta.
La deforestación y el dióxido de carbono están provocando una reducción de la humedad en la zona. En el caso de la deforestación, uno de sus resultados es una disminución de la cantidad de hojas, que son las responsables de liberar vapor de agua a la atmósfera al abrir sus estomas para exhalar oxígeno, lo que significa que, si en el bosque hay menos hojas, también habrá menos humedad en el aire, lo que a su vez provocará que haya menos nubes.
Las concentraciones de dióxido de CO2 hacen que los estomas permanezcan abiertos durante menos tiempo, lo que también tiene como consecuencia que emitan menos vapor a la atmósfera. Los resultados del nuevo estudio coinciden con los de investigaciones anteriores, que descubrieron en su momento que un aumento del dióxido de carbono reduciría las precipitaciones en los bosques tropicales de Sudamérica, además de provocar un aumento de las precipitaciones en los bosques de otros continentes.
La Amazonía es especialmente vulnerable al aumento del dióxido de carbono, incluso más que los bosques de Asia o África. Por lo que, los ecosistemas futuros en el continente sudamericano dependerán de una reducción global de las emisiones de dióxido de carbono. Ante esta situación el ser humano es el mayor responsable de lo que está pasando y si no toma conciencia de lo que se está viviendo, es posible que todo empeore con el el tiempo.
restación total provocaría una caída del 9 por ciento", indicó el ecólogo David Montenegro Lapola, de la Universidad de Campinas (UNICAMP) en Brasil, uno de los autores de la nueva investigación, publicada en la revista Biogeosciences. Montenegro señaló que las cifras superan la variación natural de las precipitaciones entre un año y otro, y por ende es preocupante.
La deforestación y el dióxido de carbono están provocando una reducción de la humedad en la zona. En el caso de la deforestación, uno de sus resultados es una disminución de la cantidad de hojas, que son las responsables de liberar vapor de agua a la atmósfera al abrir sus estomas para exhalar oxígeno, lo que significa que, si en el bosque hay menos hojas, también habrá menos humedad en el aire, lo que a su vez provocará que haya menos nubes.
Las concentraciones de CO2 hacen que los estomas permanezcan abiertos durante menos tiempo, lo que también tiene como consecuencia que emitan menos vapor a la atmósfera. Los resultados del nuevo estudio coinciden con los de investigaciones anteriores, que también descubrieron que un aumento del dióxido de carbono reduciría las precipitaciones en los bosques tropicales de Sudamérica, además de provocar un aumento de las precipitaciones en los bosques de otros continentes.
La Amazonía es especialmente vulnerable al aumento del dióxido de carbono, incluso más que los bosques de Asia o África. Por cuanto los ecosistemas futuros en el continente sudamericano dependerán de una reducción global de las emisiones de dióxido de carbono. Ante esta situación el ser humano es responsable y si no se toman cartas en el asunto, ésta empeorará cada vez más.
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