Sentada sobre un pequeño banco, cubierta con una colcha y usando un cartón para soportar el frío, Elizabeth esperó durante toda la madrugada para enviar pollos y carne a su familia en La Paz.
22/05/2026 22:02
Escuchar esta nota
La desesperación por ayudar a su familia obliga a muchas personas a soportar largas horas de espera para enviar encomiendas desde Santa Cruz hacia otros departamentos.
Entre ellas está Elizabeth, una mujer de 75 años que decidió pasar la noche en una fila con la esperanza de hacer llegar alimentos a sus hijos y nietos en La Paz.
Sentada sobre un pequeño toquito, cubierta con una colcha y utilizando un cartón para soportar el frío de la madrugada, la mujer aguardó durante horas sin recibir prioridad pese a su edad.
“Estoy mandando cuatro pollos y medio porque no tenía mucho recurso y dos kilos de chancho, nada más. Tengo allá seis hijos; esos cuatro pollos se van a partir entre ellos porque están vendiendo muy caro el pollo”, relató.
Elizabeth contó que las bajas temperaturas y el cansancio hicieron aún más difícil la espera. “Hace frío en el cartón nomás. Hay algunos compañeros que tienen sus frazaditas también y queremos compartir más”, dijo.
Sin embargo, una de sus mayores preocupaciones es que los alimentos se deterioren antes de ser enviados. “Tengo miedo de que se pudra y en vano voy a mandar porque los chicos no van a recibir”, lamentó.
Con voz entrecortada, la mujer explicó que uno de sus hijos tiene cuatro hijos y atraviesa dificultades económicas, situación que la motivó a realizar el esfuerzo.
“Los niños están en edad escolar, necesitan alimentarse, no pueden estar con un revuelto de huevo o una empanada de atún. Ellos están comiendo así, ya casi no hay”, señaló.
Mira la programación en Red Uno Play
{{hora}}
{{hora}}
