Monseñor Giovanni Arana advirtió que el país vive una fractura social y moral provocada por la violencia de los bloqueos, mientras la Iglesia insiste en mediar para alcanzar una salida pacífica a la crisis.
25/05/2026 11:41
Escuchar esta nota
La Iglesia Católica manifestó su profunda preocupación por el agravamiento de la crisis social que atraviesa Bolivia y exhortó a los actores en conflicto a instalar un diálogo sincero e inmediato para frenar la escalada de violencia y el cerco que afecta principalmente a las ciudades de La Paz y El Alto.
El obispo de El Alto, monseñor Giovanni Arana, advirtió que además de las consecuencias económicas y de abastecimiento, el país enfrenta un deterioro del tejido moral y social, marcado por hechos de violencia que —según señaló— reflejan una preocupante pérdida del respeto por la vida y la dignidad humana.
La autoridad eclesiástica lamentó recientes episodios de agresión contra ciudadanos ajenos al conflicto, como el caso de un joven enfermo atacado en un punto de bloqueo, y aseguró que estos hechos evidencian una ruptura de los valores fundamentales de convivencia.
Intervención de DDHH y Defensoría
Arana informó que la Iglesia, junto a la Defensoría del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, realiza gestiones desde hace más de una semana para generar espacios de acercamiento entre las partes; sin embargo, afirmó que aún falta la decisión política necesaria para concretar un encuentro.
Asimismo, sostuvo que en varios sectores de El Alto existe temor entre la población, denunciando que muchas personas son obligadas a participar de las medidas de presión bajo amenazas y desinformación.
Hizo un llamado a los sectores movilizados a reflexionar sobre el daño que ocasionan estas acciones a miles de familias afectadas por el desabastecimiento de alimentos, combustible, medicamentos y oxígeno, y pidió priorizar el bienestar colectivo por encima de intereses sectoriales.
Mira la programación en Red Uno Play
{{hora}}
{{hora}}
