Residentes venezolanos en Bolivia expresan preocupación por sus familiares tras los sismos que golpearon a Venezuela. La comunicación es escasa, la información llega con dificultad y muchos piden ser tomados en cuenta para canalizar ayuda humanitaria.
26/06/2026 14:30
Escuchar esta nota
La tragedia que golpea a Venezuela también se siente en Bolivia. Ciudadanos venezolanos residentes en el país viven horas de angustia, incertidumbre y dolor al intentar comunicarse con sus familiares, especialmente con aquellos que se encuentran en zonas afectadas por el terremoto.
La comunicación es escasa y, en muchos casos, resulta difícil saber si sus seres queridos están bien, si perdieron sus viviendas o si necesitan ayuda urgente.
Entre quienes expresaron su preocupación está María Franco, joven residente venezolana en Bolivia, quien relató la desesperación de estar lejos mientras su familia enfrenta el miedo, las réplicas y los daños provocados por el sismo.
“Quisiera abrazarlos, quisiera estar con ellos, quisiera darle tranquilidad a mis abuelos que están allá, que son personas de tercera edad que se desesperan sin saber si pueden dormir, si no pueden dormir, si van a volver a temblar”, expresó.
María contó que uno de sus hermanos vive muy cerca de una de las zonas afectadas y que su vivienda sufrió daños.
“Tengo un hermano que vive muy cerca de la zona afectada, prácticamente su casa se rajó. Eso es lo que desespera, estar aquí, querer ayudar y querer sacar fuerzas muchas veces de donde no tenemos”, relató con evidente preocupación.
Una pérdida que golpea de cerca
La angustia de María se agravó al recibir una noticia dolorosa: el fallecimiento de una amiga de infancia, una persona muy cercana a su familia, durante los derrumbes registrados en La Guaira.
Conmovida, relató que la víctima murió junto a su hija y que dejaron a un bebé pequeño, en medio de una tragedia que marca profundamente a quienes conocían a la familia.
“Una amiga de la familia, de esos amigos que se vuelven familia para toda la vida, falleció en los derrumbes de las torres de La Guaira junto a su hija y dejan a un pequeño bebé de corta edad”, señaló.
María describió el dolor de imaginar a ese niño sin comprender todavía la magnitud de lo ocurrido.
“Posiblemente solamente entienda que mi casa se derrumbó y hoy en día se pregunte: ¿dónde está mamá?, ¿dónde está mi familia?”, expresó.
“Es desesperante estar aquí”
La residente venezolana sostuvo que el sentimiento de impotencia es uno de los golpes más fuertes para quienes viven fuera de su país.
“Es desesperante, créanme que nosotros si pudiéramos cerrar los ojos y estar allá, aunque sea para colaborar, abrazar, dar ese apoyo moral y ese apoyo de solidaridad que necesitan muchas personas en Venezuela hoy en día, lo haríamos”, manifestó.
María aseguró que el desastre no solo deja daños materiales, sino también una carga emocional profunda para una comunidad que ya ha enfrentado años de dificultades.
“Golpea al venezolano. Cuando uno piensa que las cosas se pueden volver a reconstruir otra vez, pasa esto. Como jóvenes nos preguntamos: Dios mío, ¿hasta cuándo?”, expresó.
Piden tomar en cuenta a la comunidad venezolana en Bolivia
María Franco también se refirió al mensaje del presidente Rodrigo Paz, quien expresó solidaridad con Venezuela y manifestó la disposición de Bolivia de brindar apoyo ante la emergencia.
La joven pidió que, en cualquier acción humanitaria, se tome en cuenta a la comunidad venezolana residente en Bolivia, que ya se encuentra organizada y dispuesta a colaborar.
“Vimos la declaración del presidente Rodrigo Paz, donde envía o va a enviar ayuda a Venezuela, y le pedimos por favor que pueda tomar en cuenta a la comunidad de venezolanos en Bolivia, que está organizada para poder recopilar todas las ayudas que se pueda”, señaló.
Residentes venezolanos en Bolivia buscan coordinar esfuerzos, reunir apoyo y mantenerse informados sobre la situación de sus familiares, en medio de una emergencia que sigue dejando dolor, incertidumbre y necesidad de solidaridad.
La tragedia ocurre a kilómetros de distancia, pero para muchos venezolanos que viven en Bolivia, el dolor se siente como si estuvieran allá.
Mira la programación en Red Uno Play
