Con pérdidas millonarias y millones de aves muertas en las granjas, el sector productivo traslada su oferta directamente a los hogares de la ciudadanía.
04/06/2026 0:07
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El prolongado bloqueo de carreteras, que ya lleva 34 días, ha empujado a los productores agropecuarios de Bolivia a una situación de asfixia económica sin precedentes en el país, de acuerdo a lo que indican. Ante la imposibilidad de trasladar sus mercancías hacia los principales mercados internos, los sectores avícola, porcino, lechero y quesero han anunciado que tomarán las calles y llegarán directamente a los barrios con sus productos a precios accesibles.
Movilización urbana para mitigar el desastre alimentario
La estrategia de comercialización directa se expande con rapidez por las principales capitales para evitar el desabastecimiento total de la población. La Asociación de Avicultores de Cochabamba (ADA) se sumó a las medidas de urgencia mediante la habilitación de puntos de venta directa de huevo en la plazuela Corazonistas. De forma simultánea, los productores de queso del país decidieron rematar el kilo de su producto desde los 32 bolivianos para salvar una parte del capital invertido.
La crisis amenaza con reconfigurar la geografía productiva nacional, obligando a múltiples productores a trasladar sus granjas debido a la violencia en los puntos de bloqueo. Mientras las pérdidas continúan acumulándose por día, la llegada de alimentos directamente a los barrios se consolida como el último mecanismo de supervivencia para el aparato productivo boliviano.
Marlon Deinard Álvarez, presidente de la Federación Nacional de Avicultores de Bolivia (Fenav-B) y de Aspymad, describió el panorama actual como una catástrofe irreversible para los pequeños productores.
“Estamos en una situación de desesperación total”, lamentó el representante, tras detallar que la obstrucción de rutas impide la llegada de granos desde Santa Cruz, provocando la muerte masiva de miles de aves en los galpones de Cochabamba y La Paz.
Pérdidas millonarias y desatención de las autoridades
Álvarez criticó con dureza la falta de respuesta institucional ante la gravedad de la crisis sectorial. “No vemos la sensibilidad de las autoridades, ni comunarios o sectores en conflicto”, enfatizó el representante, advirtiendo que los vuelos solidarios gestionados por el Gobierno son insuficientes para abastecer la demanda diaria.
Por su parte, Luis Alberto Banegas, presidente del Bloque Productivo de los Valles Cruceños, calificó el desastre financiero como incalculable para los pequeños productores que dependen de créditos bancarios. “Vamos a quedar en la calle, porque muchos trabajamos con crédito”, alertó Banegas al explicar que el costo de producción por kilo se sitúa entre los 13 y 14 bolivianos, mientras que hoy se ven obligados a entregar el producto a tan solo 5,80 bolivianos.
Del Cambódromo a las calles: Alimentos a precio de remate
Frente al colapso de los mataderos y la imposibilidad de acceder al transporte aéreo masivo, los trabajadores del campo iniciaron la venta directa de pollo de cuatro kilos en puntos estratégicos como el Cambódromo.
“Mañana vamos a salir por diferentes barrios”, anunció Banegas, quien confirmó que se ha llegado a entregar unidades de tres kilos por apenas 15 bolivianos, al mismo tiempo que advirtió un inminente déficit de medio millón de pollos en las próximas semanas.
La emergencia también golpea con dureza al sector lácteo y de derivados en el oriente del país. Evelin Vivanco, presidenta de la Asociación Asoqueso Santa Cruz, manifestó que la organización determinó la venta al raleo y la apertura de ferias productivas para mitigar el deterioro de toneladas de mercancía retenida en los camiones. “Lo que hoy se está vendiendo es a pérdida”, reconoció Vivanco, subrayando que también la escasez de sal proveniente de Oruro agrava la producción menonita.
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