El economista Fernando Romero advierte que el país necesita generar más dólares y plantea exportaciones, inversión y disciplina fiscal como claves para evitar una mayor vulnerabilidad económica.
24/07/2026 11:44
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Las Reservas Internacionales Netas (RIN) de Bolivia cerraron el primer semestre de 2026 en aproximadamente USD 3.747 millones, un incremento respecto al nivel registrado en diciembre de 2025. Sin embargo, el economista Fernando Romero advirtió que esta recuperación no responde principalmente a un aumento sostenido de las exportaciones o de la inversión extranjera, sino a la valorización internacional del oro y a nuevas fuentes de financiamiento externo, como la emisión de bonos soberanos.
Según su análisis, al 17 de julio de 2026 las RIN descendieron levemente hasta aproximadamente USD 3.659 millones, lo que evidencia que el nivel de reservas continúa siendo vulnerable, principalmente por la baja disponibilidad de divisas líquidas.
Más del 80% de las reservas está en oro
Romero explicó que el principal problema de las reservas internacionales no radica únicamente en el monto total, sino en su composición. Al 17 de julio, las reservas en oro alcanzaban aproximadamente USD 2.985 millones, lo que representa más del 80% del total de las RIN.
El economista señaló que la valorización internacional del oro permitió fortalecer el patrimonio de las reservas, debido a que el metal es considerado un activo de refugio en periodos de incertidumbre. Sin embargo, esta elevada concentración también genera riesgos, porque una eventual caída en la cotización internacional del oro podría reducir el valor total de las reservas.
En contraste, las divisas líquidas apenas alcanzaban aproximadamente USD 606 millones, equivalentes a cerca del 17% del total de las RIN. Este reducido nivel de dólares disponibles limita la capacidad del país para atender la demanda del mercado cambiario, financiar importaciones y cumplir con el servicio de la deuda externa.
Bolivia genera menos dólares de los que necesita
De acuerdo con el análisis, la escasez de divisas responde a un desequilibrio estructural de la economía boliviana. El país continúa generando menos dólares de los que demanda, debido a la caída de las exportaciones de gas natural, la reducción de la inversión extranjera y la persistencia de los déficits fiscales.
“Uno de los principales desafíos no es únicamente recuperar el nivel de las reservas, sino mejorar su calidad y liquidez”, sostiene el análisis económico, que advierte que un volumen elevado de reservas respaldado principalmente por oro no necesariamente significa que el país cuente con suficientes dólares para responder a las necesidades inmediatas de la economía.
El nivel de reservas todavía brinda respaldo
Pese a las dificultades, Romero destacó que las RIN superiores a USD 3.600 millones todavía representan un respaldo parcial para la economía nacional, el sistema financiero y la confianza de los organismos internacionales.
Asimismo, la valorización del oro permitió compensar parcialmente la limitada acumulación de divisas. Sin embargo, el economista considera que esta situación no resuelve el problema de fondo, debido a que el país requiere generar un flujo permanente de dólares a través de sus exportaciones, inversiones y otras fuentes sostenibles de ingresos externos.
Propone impulsar exportaciones e inversiones
Para recuperar y fortalecer las reservas internacionales, el análisis plantea la necesidad de implementar un programa nacional de exportaciones e inversiones que permita atraer capital privado nacional y extranjero.
Entre los sectores con potencial para generar mayores ingresos en dólares se encuentran los hidrocarburos, la minería, el litio, la agroindustria y la manufactura.
La propuesta apunta a incrementar de manera permanente la oferta de divisas y reducir la dependencia de fuentes extraordinarias de financiamiento o de la valorización de activos como el oro.
Romero también plantea la necesidad de reducir el déficit fiscal mediante una racionalización del gasto público. Según el análisis, la persistencia de los desequilibrios fiscales aumenta la presión sobre el Banco Central de Bolivia y puede generar mecanismos de financiamiento indirecto que terminan afectando la estabilidad de las reservas.
En ese sentido, considera que cualquier estrategia de recuperación debe incluir disciplina fiscal, control del gasto y medidas que permitan reducir la presión sobre las finanzas públicas.
Plantea diversificar la composición de las reservas
El economista también propone modernizar la administración de las reservas internacionales. La recomendación consiste en aprovechar los periodos de altos precios del oro para fortalecer gradualmente los activos líquidos y diversificar el portafolio internacional.
La finalidad sería reducir la concentración de las reservas en un solo activo y aumentar la disponibilidad de dólares para responder a las necesidades del mercado cambiario, las importaciones y las obligaciones externas.
Un crédito del FMI elevaría las RIN hasta cerca de USD 6.459 millones
El análisis también contempla el impacto que tendría un eventual financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) por USD 2.800 millones.
De concretarse esta operación, las RIN podrían elevarse hasta aproximadamente USD 6.459 millones, mientras que las divisas líquidas superarían los USD 3.400 millones. Este escenario permitiría reducir significativamente la incertidumbre en el mercado cambiario y fortalecer la capacidad del país para atender sus obligaciones externas y la demanda de dólares.
Sin embargo, Romero advierte que un crédito de esta magnitud solo tendría un efecto sostenible si forma parte de un programa integral de estabilización económica, disciplina fiscal y reformas estructurales.
El financiamiento externo, señala el análisis, no debería utilizarse únicamente para cubrir el gasto corriente o financiar déficits fiscales, porque en ese caso el alivio sería temporal y no resolvería los desequilibrios estructurales que provocan la escasez de dólares.
La recuperación depende de generar más dólares
La conclusión del análisis es que Bolivia necesita pasar de una estrategia basada principalmente en la valorización del oro y el financiamiento externo a un modelo que permita generar mayores ingresos permanentes en dólares.
Para ello, será fundamental recuperar las exportaciones, atraer inversiones, fortalecer la producción nacional, reducir el déficit fiscal y mejorar la composición de las reservas internacionales.
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