Jaime Bravo señala que el impacto depende de cuántas unidades consume cada hogar y pide controlar el peso del producto ante el cambio de precio.
26/10/2026 12:43
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El incremento del precio del pan de batalla de Bs 0,80 a Bs 1 puede representar un gasto adicional de entre Bs 90 y Bs 180 al mes para una familia de cinco integrantes, según la cantidad que consuma diariamente. Así lo explicó el analista económico Jaime Bravo, al advertir que el aumento no debe evaluarse únicamente por los 20 centavos de diferencia por unidad, sino por su efecto acumulado en el presupuesto del hogar.
“Así es en general, no son sólo los 20 centavos, sino cuánto se acumula esos 20 centavos por una familia promedio”, sostuvo.
El impacto en el bolsillo de las familias
Bravo explicó que, si cada integrante de una familia consume un pan adicional al día, el incremento representa Bs 1 diario para un hogar de cinco personas, equivalente a Bs 30 al mes. Sin embargo, si cada persona consume tres panes al día, el gasto adicional asciende a Bs 3 diarios, es decir, Bs 90 al mes y Bs 1.080 al año.
Si el consumo llega a seis panes por persona al día, la diferencia puede alcanzar los Bs 180 mensuales, de acuerdo con los cálculos expuestos por el analista.
El impacto, agregó, varía según los ingresos de cada hogar. Mientras una familia con mayores recursos puede absorber el aumento con menos dificultades, para quienes perciben ingresos bajos el gasto adicional puede reducir el dinero disponible para otros productos básicos y necesidades, como los útiles escolares.
Pide verificar el peso del pan
Bravo también observó que el precio debe analizarse junto con el peso real del producto. Señaló que el pan de batalla debería pesar 60 gramos, pero que algunas unidades podrían estar por debajo de ese gramaje.
“Entonces creo que ahí tiene que haber una relación adecuada entre precio, calidad y gramaje”, afirmó.
En ese sentido, pidió que las autoridades municipales refuercen los controles para garantizar que el pan se comercialice con el peso y las condiciones sanitarias correspondientes, especialmente si se mantiene el precio de Bs 1.
“El precio es muy importante, porque si no recibimos menos por un precio más alto”, advirtió.
¿Mantener la subvención?
Consultado sobre la posibilidad de mantener la subvención a la harina para sostener el precio anterior, el analista consideró que este tipo de medidas debe tener un objetivo definido y un plazo determinado.
“Desde mi punto de vista y considerando la situación económica, no corresponde cuando un gobierno, un país, un Estado decide realizar una subvención de debiera hacerlo por un tiempo determinado y con un propósito claramente establecido”, manifestó.
Bravo sostuvo que, a su criterio, durante los años de subvención no se establecieron mecanismos de control suficientes para determinar el destino de la harina y verificar si se utilizaba exclusivamente para producir pan de batalla.
También señaló que el encarecimiento de otros productos, como el tomate, la cebolla y el pollo, puede aumentar la presión sobre el presupuesto familiar.
Finalmente, recomendó considerar el valor nutricional de los alimentos al organizar los gastos del hogar. Aclaró que las decisiones de consumo deben ajustarse a las posibilidades económicas y las necesidades de cada familia.
