El viceministro advierte que el crimen organizado transnacional ya no puede verse solo como un problema policial de incautación.
28/05/2026 20:04
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El Departamento de Estado de los Estados Unidos, bajo la dirección del Secretario de Estado Marco Rubio, anunció la designación del Comando Vermelho (CV) y el Primeiro Comando da Capital (PCC) como Terroristas Globales Especialmente Designados, una medida que entrará en vigor el próximo 5 de junio de 2026. Esta histórica decisión responde a que ambas organizaciones, consideradas las más violentas de Brasil, han orquestado brutales ataques contra policías, funcionarios y civiles, expandiendo sus redes ilícitas mucho más allá de las fronteras brasileñas.
La reacción del Estado boliviano
Ante este panorama, el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas de Bolivia, Ernesto Justiniano, afirmó mediante sus redes sociales que esta resolución "confirma una realidad que Bolivia no puede ignorar: el crimen organizado transnacional ya no puede ser visto solo como un problema policial o de incautación de droga". La autoridad gubernamental enfatizó que no se trata de un fenómeno aislado de Brasil o Estados Unidos, sino de corporaciones criminales con alta capacidad financiera, logística y armada que corrompen instituciones y lavan dinero a escala global.
El alcance de las nuevas sanciones internacionales no solo persigue a los líderes operativos de estas mafias, sino que también apunta directamente a sus redes de soporte en toda la región.
Justiniano advirtió que la señal de alerta alcanza a "operadores logísticos, financistas, lavadores, proveedores, enlaces territoriales, estructuras de protección y quienes facilitan su movimiento con silencio, omisión o impunidad".
Para el gobierno boliviano, la nueva categorización de estos grupos como agrupaciones terroristas por parte de la administración estadounidense obliga a una profunda reestructuración de las tareas locales. "Para Bolivia, la implicancia es directa: la lucha antidroga debe mirar toda la cadena criminal, no solamente el cargamento final", sentenció el viceministro, señalando la urgencia de fortalecer la inteligencia y la persecución del financiamiento ilícito.
Coordinación y alcance regional
La estrategia de seguridad nacional buscará alinearse con los esfuerzos continentales para neutralizar de manera efectiva la capacidad económica y el despliegue territorial de estos grupos narco-terroristas. "Cuando el crimen organizado cruza fronteras, la respuesta del Estado también debe tener alcance regional", concluyó Justiniano, reafirmando el compromiso del país de trabajar con firmeza y coordinación para golpear la protección y la articulación criminal.
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