Las familias del barrio San Andrés denuncian que hace dos o tres años cruzan por escaleras improvisadas y piden uno o dos puentes peatonales.
06/11/2026 11:04
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Con una escalera improvisada y en medio de un canal de drenaje, así deben cruzar diariamente niños, estudiantes, adultos mayores y trabajadores de la zona de la G-77, en el sector que conecta con la ruta al norte de Santa Cruz. Los vecinos denuncian que llevan entre dos y tres años enfrentando esta situación y piden a las autoridades la construcción de uno o dos puentes peatonales que les permitan transitar de manera segura.
El problema afecta principalmente a las familias del barrio San Andrés, cuyos hijos deben atravesar el canal para llegar a sus unidades educativas. Ante la falta de un puente y debido a que no existe un retorno cercano en un tramo de aproximadamente tres kilómetros, los habitantes habilitaron un paso improvisado con escaleras para poder subir y bajar por el canal, que tiene una profundidad aproximada de dos metros y medio respecto al nivel de la avenida.
“Ya desde hace unos 2 o 3 años que estamos pasando por esto porque las líneas de trufis ya han cambiado su ruta”, explicó uno de los padres de familia, al señalar que esta situación complica el desplazamiento diario de los vecinos.
El problema se vuelve aún más complicado durante la temporada de lluvias, cuando el canal se llena de agua y el paso queda prácticamente inhabilitado. “Sí, porque esto se llena de agua. No pueden pasar por aquí”, respondió el padre de familia al ser consultado sobre las dificultades que enfrentan los niños y las personas mayores cuando llueve.
Pese al peligro, los estudiantes no tienen otra alternativa para llegar a clases. “Sí, sí o sí tienen que pasar al otro lado”, manifestó el vecino.
Por esta razón, los padres de familia insisten en que las autoridades atiendan su pedido. “Que se nos construya una pasarela, una o dos pasarelas en este canal para que pasen los niños al otro lado”, expresó. La necesidad también alcanza a las personas que deben cruzar diariamente para llegar a sus fuentes de trabajo y realizar sus actividades.
Estudiantes se perjudican cuando llueve
La preocupación también fue expresada por la directora de una unidad educativa de la zona, quien pidió a las autoridades tomar en cuenta la necesidad de construir un puente peatonal, debido a que la falta de esta infraestructura afecta directamente la asistencia de los estudiantes.
“Solicitar a nuestras queridas autoridades que por favor tomen en cuenta la necesidad urgente que tenemos de que se construya en este canal un puente. La verdad que cuando llueve, los estudiantes, los niños se ven perjudicados, no pueden pasar el canal y lógicamente no van a clases. Se da la inasistencia por este motivo, perjudicándose”, manifestó la profesora.
La directora insistió en que la educación es un derecho y que los estudiantes necesitan condiciones adecuadas para llegar a sus establecimientos educativos.
“Quiero solicitar a todas nuestras queridas autoridades, como ustedes saben, la educación es un derecho que tienen nuestros queridos estudiantes. Aquí estoy con mi plantel docente y este es el gran problema. Entonces, pedir a nuestras autoridades que tomen en cuenta esta necesidad imperiosa que tenemos porque nuestros estudiantes necesitan ir a clases”, afirmó.
Otra de las vecinas explicó que el problema no solamente afecta a los escolares, sino también a las familias que necesitan trasladarse de un lado a otro para tomar el transporte público.
“Aquí necesitamos uno o dos puentes porque la necesidad es que cuando llueve no van los niños al colegio y tampoco las personas ocupamos esas necesidades de los puentes. Porque cuando llueve no podemos bajar y esto se llena de agua porque de allá de Viru Viru baja el agua y sí se llena hasta la mitad. Y sí que ninguno podemos transitar por aquí bajando y subiendo, agarrando los trufis”, señaló.
Un paso improvisado que representa un peligro
Durante el recorrido por el lugar se pudo observar que los vecinos deben utilizar estas escaleras habilitadas de manera improvisada para ingresar y salir del canal. Por allí pasan diariamente niños en edad escolar y personas de distintas edades, exponiéndose a posibles caídas y accidentes.
Pero la preocupación va más allá de las dificultades para llegar al colegio o al trabajo. También está en juego la salud y la integridad de quienes deben atravesar este canal de drenaje, donde existe maleza y agua acumulada durante las lluvias, condiciones que pueden favorecer la presencia de mosquitos y otros riesgos sanitarios.
Los vecinos y padres de familia esperan que las autoridades municipales atiendan su reclamo antes de que ocurra algún accidente. Su pedido es concreto: construir uno o dos puentes peatonales que permitan cruzar el canal sin tener que bajar por escaleras improvisadas ni exponerse al agua acumulada.
