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¿A qué hora se acuestan tus hijos? Dormir tarde puede traer serias consecuencias

Especialistas alertan que la falta de sueño en la infancia no solo provoca cansancio. También puede afectar el aprendizaje, el crecimiento, el sistema inmunológico y el bienestar emocional de los niños.

¿A qué hora se acuestan tus hijos? Dormir tarde puede traer serias consecuencias
Bolivia

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Dormir tarde se ha convertido en un hábito cada vez más frecuente entre niños y adolescentes, especialmente por el uso de dispositivos electrónicos y los cambios en las rutinas familiares. Sin embargo, especialistas advierten que esta práctica puede tener importantes consecuencias en la salud física, emocional y académica de los menores.

Según la pediatra Sdenka Morales, acostarse tarde altera el reloj biológico y reduce las horas de sueño profundo, una etapa fundamental para el desarrollo infantil. Como resultado, los niños pueden experimentar fatiga, dificultades de concentración y un menor rendimiento escolar.

Impacto en el aprendizaje y el rendimiento escolar

Uno de los principales efectos de la falta de sueño se observa en el desarrollo cognitivo. Cuando un niño no descansa lo suficiente, disminuye su capacidad de atención y se dificulta la consolidación de la memoria, procesos esenciales para el aprendizaje.

Esto puede traducirse en problemas para adquirir nuevas habilidades, menor capacidad para resolver tareas y un descenso en el rendimiento académico.

Consecuencias para la salud y el crecimiento

El sueño también cumple una función clave en el crecimiento físico. Durante las fases de descanso profundo, el organismo libera gran parte de la hormona del crecimiento, necesaria para el desarrollo adecuado de los niños.

Acostarse tarde de forma frecuente puede alterar este proceso, debilitar el sistema inmunológico y aumentar el riesgo de desarrollar sobrepeso, obesidad o trastornos metabólicos en el futuro.

Cambios en el estado de ánimo y el comportamiento

La falta de descanso no solo afecta el cuerpo, sino también las emociones. Los niños que duermen menos de lo necesario son más propensos a presentar irritabilidad, estrés, ansiedad e incluso síntomas relacionados con la depresión.

Además, durante el día pueden mostrarse somnolientos, inquietos, hiperactivos o con cambios bruscos de humor, situaciones que afectan tanto su desempeño escolar como sus relaciones familiares y sociales.

¿Cómo evitar estos problemas?

Los especialistas recomiendan establecer horarios regulares para dormir y despertar, incluso los fines de semana. También aconsejan cenar temprano, crear un ambiente tranquilo antes de acostarse y reducir el uso de celulares, tabletas, computadoras y televisores durante las horas previas al sueño.

Estas medidas ayudan a regular el ciclo natural de descanso y favorecen un desarrollo saludable en la infancia.

A continuación, puedes escuchar los consejos completos que brindó la pediatra Sdenka Morales durante una entrevista en el programa El Mañanero de Santa Cruz:

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