Las bajas temperaturas también pueden afectar la salud de perros y gatos. Mantenerlos abrigados, cuidar su alimentación, evitar cambios bruscos de temperatura y prestar atención a cachorros o mascotas mayores son medidas clave durante el invierno.
08/07/2026 13:36
Escuchar esta nota
Con la llegada de la temporada invernal, no solo las personas deben tomar precauciones. Perros y gatos también pueden verse afectados por las bajas temperaturas, especialmente si son cachorros, adultos mayores, tienen poco pelaje o padecen alguna enfermedad.
El frío puede provocar molestias, dolor en articulaciones, problemas respiratorios e incluso complicaciones más serias si la mascota permanece expuesta por mucho tiempo. Por eso, protegerla durante esta época es una forma de cuidar su salud y bienestar.
Mantén a tu mascota abrigada y dentro de casa
La principal recomendación es mantener a perros y gatos en interiores el mayor tiempo posible, sobre todo durante las horas más frías del día y la noche.
Si tu mascota tiene poco pelo, es pequeña o suele temblar con facilidad, puedes considerar el uso de ropa abrigada, siempre que se sienta cómoda. Si no está acostumbrada a usar prendas, una manta limpia y seca puede ser suficiente para ayudarla a conservar el calor.
También es importante evitar que duerma directamente sobre el piso frío. Lo ideal es ofrecerle una cama, colchón o manta en un lugar seco, cerrado y protegido de corrientes de aire.
Cuida su alimentación sin hacer cambios bruscos
Durante el invierno, algunas mascotas pueden necesitar más energía para mantener su temperatura corporal, especialmente si son muy activas o pasan tiempo al aire libre. Sin embargo, no se recomienda aumentar la cantidad de comida sin orientación veterinaria.
Lo mejor es mantener una alimentación equilibrada y habitual, asegurando que reciba los nutrientes necesarios para fortalecer sus defensas. Si notas pérdida de apetito, decaimiento o cambios importantes en su comportamiento, consulta con un especialista.
Atención al baño y al aseo
El aseo también debe realizarse con cuidado durante los días fríos. En el caso de los perros, si se los baña en casa, lo ideal es hacerlo con agua tibia, en un ambiente cerrado y sin corrientes de aire.
Después del baño, deben secarse completamente antes de salir o acostarse. Sacarlos al frío cuando aún están húmedos puede afectar su salud.
En los gatos, el cepillado frecuente ayuda a evitar nudos, retirar pelo muerto y mantener el pelaje en buen estado. Si es necesario bañarlos, también se debe cuidar que el ambiente sea cálido y que el secado sea completo.
Ejercicio sí, pero con precaución
El ejercicio sigue siendo importante durante el invierno. En los perros, los paseos ayudan a mantenerlos activos, controlar el estrés y conservar una buena condición física. Sin embargo, en días muy fríos es mejor hacer salidas más cortas y evitar zonas con demasiada humedad.
Antes de salir, puedes abrigar a tu mascota si lo necesita. Al volver, revisa sus patas y sécalas bien, especialmente si caminó sobre superficies mojadas o frías.
En el caso de los gatos, los juegos dentro de casa son una buena alternativa. Rascadores, túneles, pelotas o espacios para trepar ayudan a mantenerlos activos sin exponerlos a bajas temperaturas.
Mayor cuidado con mascotas adultas mayores
Los perros y gatos mayores necesitan atención especial en invierno. Con la edad, pueden volverse más sensibles al frío y presentar molestias en huesos o articulaciones.
Si tu mascota tiene más de siete años, observa si camina con dificultad, se muestra rígida, duerme más de lo habitual o evita moverse. En estos casos, puedes estimularla con caminatas cortas dentro de casa, movimientos suaves y masajes delicados, siempre sin forzarla.
También es recomendable consultar al veterinario si presenta tos, secreción nasal, dificultad para respirar, dolor o decaimiento.
Cachorros y gatitos requieren protección extra
Los cachorros y gatitos son más vulnerables al frío porque su sistema inmune aún está en desarrollo y no regulan su temperatura corporal como un animal adulto.
Durante sus primeras semanas de vida, necesitan permanecer en un ambiente cálido, seco y cerca de su madre, si es posible. También se debe evitar exponerlos a corrientes de aire, pisos fríos o cambios bruscos de temperatura.
Señales de alerta que no debes ignorar
Si tu mascota tiembla mucho, está decaída, respira con dificultad, tiene las patas muy frías, no quiere comer, se esconde más de lo normal o presenta tos persistente, es importante acudir al veterinario.
El invierno puede ser llevadero para perros y gatos si reciben cuidados adecuados. Abrigo, buena alimentación, ejercicio moderado, higiene segura y atención especial a los más vulnerables pueden marcar la diferencia.
Cuidar a una mascota del frío no es solo darle calor: es proteger su salud, su comodidad y su bienestar durante toda la temporada.
Mira la programación en Red Uno Play
