Investigaciones recientes advierten que algunos recipientes plásticos pueden liberar millones de microplásticos y sustancias químicas al calentarse en el microondas.
03/08/2026 12:45
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Calentar alimentos en recipientes plásticos es una práctica común en millones de hogares. Sin embargo, estudios recientes han reavivado el debate sobre su seguridad al revelar que el calor del microondas puede favorecer la liberación de microplásticos, nanoplásticos y aditivos químicos hacia los alimentos.
Una investigación liderada por el científico Kazi Albab Hussain, de la Universidad de Nebraska-Lincoln, encontró que algunos envases de polipropileno y polietileno utilizados para almacenar alimentos pueden desprender una gran cantidad de partículas plásticas, especialmente cuando son sometidos a altas temperaturas.
¿Qué descubrió el estudio?
Los investigadores simularon condiciones habituales de almacenamiento y calentamiento utilizando recipientes plásticos con agua y una solución ácida.
Al calentar los envases durante tres minutos en un microondas, algunos liberaron millones de microplásticos y miles de millones de nanoplásticos por centímetro cuadrado, cifras muy superiores a las estimadas anteriormente sobre la exposición humana a estas partículas.
¿Por qué ocurre?
El calor acelera el deterioro del plástico y facilita que pequeñas partículas y compuestos químicos migren desde el envase hacia los alimentos.
Entre esas sustancias se encuentran los bisfenoles y los ftalatos, utilizados para dar resistencia o flexibilidad a determinados plásticos y que han sido ampliamente estudiados por sus posibles efectos sobre el sistema endocrino.
¿Qué riesgos existen?
Los científicos continúan investigando los efectos de la exposición prolongada a microplásticos.
Diversos estudios han detectado estas partículas en órganos y fluidos del cuerpo humano, como sangre, pulmones, placenta y leche materna. También existen investigaciones que sugieren que podrían desencadenar procesos inflamatorios y transportar otras sustancias potencialmente tóxicas.
No obstante, los especialistas aclaran que aún no existe evidencia concluyente que permita determinar con precisión el impacto de las cantidades habituales de microplásticos presentes en los alimentos sobre la salud humana, por lo que la investigación sigue en desarrollo.
¿Qué significa que un recipiente sea "apto para microondas"?
Muchos consumidores creen que esta etiqueta garantiza que el plástico no libera sustancias al calentarse.
En realidad, significa que el recipiente resiste el calor sin deformarse o romperse, pero no necesariamente que impida la migración de microplásticos o compuestos químicos hacia los alimentos.
Recomendaciones para reducir la exposición
Los expertos aconsejan adoptar medidas sencillas para disminuir el contacto entre alimentos calientes y plásticos:
Preferir recipientes de vidrio o cerámica para calentar alimentos.
Evitar introducir envases plásticos desechables en el microondas.
Revisar el estado del recipiente y reemplazarlo si presenta grietas, manchas o desgaste.
No calentar alimentos muy grasos o ácidos en plásticos, ya que el calor puede favorecer la migración de compuestos.
Seguir siempre las recomendaciones del fabricante.
Aunque la investigación continúa, adoptar estas precauciones puede ayudar a reducir la exposición a microplásticos y prolongar la vida útil de los recipientes utilizados en la cocina.
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