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24/01/2020 - 12:28

Deportes

La humildad de Kipchoge a tres meses del maraton de Londres y su duelo con Bekele

El Keniata se enfrentará a Bekele en Londres y en Tokio este año

Kenia

Eliud Kipchoge lleva 17 años viviendo en un humilde campo de entrenamiento en Kaptagat (Kenia), donde comparte una espartana habitación y pasa sus días conviviendo con otros superatletas de fondo. Y no es una simple obligación atlética, una rutina vital necesaria para el alto rendimiento.

Pese a ser el atleta más famoso del mundo ahora mismo, un deportista millonario que solo por el reto Ineos 1:59 de Viena se embolsó 900.000€, el keniano es feliz en la vida sencilla. Se lo explica al periódico local Daily Nation en una entrevista: "No envidio a la gente con grandes coches, helicópteros y todo...esa es su vida. Yo lo que quiero es inspirar a alguien. No creo que necesite un coche de un millón de dólares para conducir".

En la entrevista Kipchoge, padre de tres hijos, describe su vida aparte del running de forma muy simple: "Solo como, duermo, leo y hablo con los compañeros", explica. Y le gustan todo tipo de libros, desde los inspiracionales a los de negocios, aunque no suele repetir. Ahora se está leyendo, cuenta, 'The Infinite Game', del orador motivacional Simon Sinek.Kipchoge es un católico practicante y tiene una visión muy religiosa de por qué hay que luchar contra el dopage.

"La gente debe tener una carrera limpia. Dicen que en el momento que estás en tu lecho de muerte, te matará la culpa", reflexiona cuando se le pregunta por la reciente sanción a su compatriota Wilson Kipsang tras no presentarse a tres controles. Kipsang batió el récord del mundo en 2013 en Berlín, el único maratón de los 12 que ha corrido Kipchoge en el que no se ha alzado victorioso.

 

Y hablando de la distancia que le ha convertido en un mito, una reflexión sobre su esperadísimo duelo con Kenenisa Bekele el próximo 26 de abril en Londres. "El deporte es competir con otros. He corrido con él muchas veces. Si aprecias el deporte,también tienes que apreciar la derrota", explica, aunque advierte que en Londres quiere hacer "algo especial".

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Eliud Kipchoge lleva 17 años viviendo en un humilde campo de entrenamiento en Kaptagat (Kenia), donde comparte una espartana habitación y pasa sus días conviviendo con otros superatletas de fondo. Y no es una simple obligación atlética, una rutina vital necesaria para el alto rendimiento.

Pese a ser el atleta más famoso del mundo ahora mismo, un deportista millonario que solo por el reto Ineos 1:59 de Viena se embolsó 900.000€, el keniano es feliz en la vida sencilla. Se lo explica al periódico local Daily Nation en una entrevista: "No envidio a la gente con grandes coches, helicópteros y todo...esa es su vida. Yo lo que quiero es inspirar a alguien. No creo que necesite un coche de un millón de dólares para conducir".

En la entrevista Kipchoge, padre de tres hijos, describe su vida aparte del running de forma muy simple: "Solo como, duermo, leo y hablo con los compañeros", explica. Y le gustan todo tipo de libros, desde los inspiracionales a los de negocios, aunque no suele repetir. Ahora se está leyendo, cuenta, 'The Infinite Game', del orador motivacional Simon Sinek.Kipchoge es un católico practicante y tiene una visión muy religiosa de por qué hay que luchar contra el dopage.

"La gente debe tener una carrera limpia. Dicen que en el momento que estás en tu lecho de muerte, te matará la culpa", reflexiona cuando se le pregunta por la reciente sanción a su compatriota Wilson Kipsang tras no presentarse a tres controles. Kipsang batió el récord del mundo en 2013 en Berlín, el único maratón de los 12 que ha corrido Kipchoge en el que no se ha alzado victorioso.

 

Y hablando de la distancia que le ha convertido en un mito, una reflexión sobre su esperadísimo duelo con Kenenisa Bekele el próximo 26 de abril en Londres. "El deporte es competir con otros. He corrido con él muchas veces. Si aprecias el deporte,también tienes que apreciar la derrota", explica, aunque advierte que en Londres quiere hacer "algo especial".