El gobierno boliviano, ha expresado su voluntad de avanzar hacia una política de cielos abiertos para fomentar la competencia y mejorar los servicios.
01/02/2026 11:09
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Bolivia se encuentra en un punto de inflexión en su política aeronáutica. Con el objetivo de fomentar la libre competencia y dinamizar la economía, la Cámara de Senadores ha iniciado el tratamiento de un proyecto de ley que busca establecer un régimen definitivo de ‘Cielos Abiertos’, una medida que cuenta con el respaldo del sector turístico, pero enfrenta advertencias técnicas por parte de los reguladores.
El pasado 29 de enero, la Cámara Alta remitió a la Comisión de Economía Plural el Proyecto de Ley 1.6.1, propuesto por la senadora Tomasa Yarhui. La norma, que consta de 13 artículos, tiene como objetivo central:
“Establecer un régimen definitivo de cielos abiertos... orientado a garantizar la libre competencia del transporte aéreo, mediante el fomento de la inversión privada... y la prohibición de monopolios estatales en la materia”.
Según Yarhui, el rol del Estado debe limitarse a fomentar el mercado y garantizar que los aeropuertos, actualmente "descuidados", cumplan con condiciones óptimas de servicio.
El gobierno boliviano, por su parte, ha expresado su voluntad de avanzar hacia una política de cielos abiertos para fomentar la competencia y mejorar los servicios. Sin embargo, reconoce que este proceso no es sencillo y requiere adaptarse a condiciones internacionales, mejorar servicios internos y abordar deficiencias estructurales del mercado aéreo nacional, como la necesidad de inversiones en aeropuertos y una nueva política arancelaria.
El turismo: "Sin conectividad no hay desarrollo"
Desde la Cámara Hotelera, la apertura se percibe como una urgencia económica. Jorge Vaca, presidente de la institución, afirma que la falta de competencia obliga a los usuarios a pagar tarifas impuestas por un monopolio.
Sostiene que la conectividad aérea es el pilar fundamental del desarrollo, pues la apertura de rutas elimina los monopolios actuales y fomenta una competencia saludable que reduce los costos para el viajero.
Vaca afirma que no importan cuales sean los atractivos turísticos de un país, si no cuentan con una buena conectividad aérea que permita el ingreso y la salida de turistas. Advierte que sin conectividad aérea no existe el turismo, no existe el desarrollo.
“Con una política de ‘Cielos Abiertos’ permite traer más turistas al país, traer más divisas del extranjero, tener más empresas operando en rutas nacionales, te ofrece un mercado más competitivo con mayores opciones, mejores precios, beneficiando al usuario final”, afirmó.
Los desafíos técnicos y el factor tiempo
A pesar del entusiasmo, la Autoridad de Telecomunicaciones y Transporte (ATT) advierte que la implementación no puede ser inmediata. Carlos Agreda, director de la ATT, señaló que el ingreso de una nueva aerolínea toma entre 8 a 9 meses debido a normativas internacionales de la OACI que son de "obligatorio cumplimiento".
Agreda propone una transición responsable hacia una política de cielos abiertos, enfatizando que la apertura del mercado debe ser un proceso estratégico y no una decisión apresurada.
Además, considera que para evitar la destrucción de la industria nacional y el abandono de rutas hacia poblaciones remotas, es indispensable realizar reformas normativas y tributarias, además de ejecutar inversiones masivas en infraestructura aeroportuaria.
“Nosotros creemos que hay que abrir el mercado aeronáutico para que exista competencia, para que no exista monopolio, pero los requisitos para hacer esto son muy importantes, toman tiempo y deben ser parte de una política nacional y no solo un discurso de decir, "Ah, no, queremos cielos abiertos." Claro, nosotros también queremos cielos abiertos, que den eficiencia, que bajen los precios”, indicó Agreda.
Desde la ATT destacan tres puntos críticos que deben ser atendidos para el éxito de una política de cielos abiertos en el país.
1. Inversión en Infraestructura: Se requieren "inversiones masivas" en aeropuertos y modificaciones a la normativa tributaria y aeronáutica.
2. Protección de Rutas Sociales: Existe el riesgo de que las privadas solo operen en el "eje troncal", dejando desatendidas a las poblaciones alejadas que hoy cubre BoA mediante compensación de vuelos.
3. Riesgo de Mercado: Agreda advierte que, si el proceso se hace mal, "se destruye el mercado nacional... y luego resulta que las aerolíneas de bajo coste no vienen".
Paz sueña con una Bolivia con cielos abiertos
Más allá de las cifras técnicas, el impulso de esta política nace de una visión personal y gubernamental de transformar la experiencia del viajero boliviano. Rodrigo Paz ha manifestado que su "sueño" es ver un mercado donde el ciudadano sea el principal beneficiado a través de la variedad de opciones.
La autoridad señaló que parte de su visión es contar con más líneas aéreas operando en el país, lo que permitirá generar competencia real y mejores condiciones para los bolivianos y bolivianas. En ese marco, remarcó que Boliviana de Aviación (BoA) continuará como aerolínea nacional, pero deberá competir en igualdad de condiciones con otros operadores.
“La apertura del mercado aéreo es una voluntad del Gobierno y estamos trabajando para ello”, afirmó, al explicar que este proceso implica adecuarse a normativas internacionales que, durante más de 20 años, limitaron la competitividad en el sector.
La autoridad reconoció que el proceso no será inmediato y que en el corto plazo se deberán asumir ciertos sacrificios, como parte de un ajuste necesario. Sin embargo, aseguró que el objetivo es que, una vez superadas estas limitaciones, varias aerolíneas compitan en el mercado boliviano, lo que se traducirá en una reducción de precios y una mejora sustancial en la calidad del servicio aéreo.
Interés en aerolíneas en surcar el cielo boliviano
Actualmente, de acuerdo con la ATT aerolíneas como Fly Bondi (Argentina) y Arajet han mostrado interés o solicitado condiciones para operar en el país, aunque sus planes han sufrido reprogramaciones. Para el gobierno, el reto es superar "20 años de un régimen que cerró las posibilidades de competitividad" para lograr que, en el corto plazo, los bolivianos gocen de mejores precios y servicios.
“Tenemos aprobado el permiso de operaciones para una aerolínea argentina, Fly Bondi, que tenía la esperanza de empezar sus vuelos a partir del mes de febrero. Nos han comunicado que recién va a entrar en junio eventualmente. Hay otra aerolínea Arajet que está también interesada y que ha solicitado las condiciones para poder ingresar al país”, acotó Agreda.
Referentes regionales
El debate en Bolivia se nutre de experiencias cercanas. En Argentina, la implementación de acuerdos similares resultó en 270 nuevas operaciones semanales, extendiéndose a ciudades como Córdoba, Salta y Rosario. Asimismo, Ecuador avanza eliminando regulaciones para otorgar libertades de vuelo incluso dentro de su territorio.
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