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14/08/2019 - 16:33

Internacionales

Alcalde de Lima recorrió Lima en silla de ruedas por un desafío

Muñoz pasó todo un día en silla de ruedas para demostrar que gran parte de las veredas, los paraderos y las oficinas estatales no son accesibles para personas con dificultades físicas.

Lima, Perú

Para muchos, Lima es una de las ciudades con el peor tráfico en América Latina. Imagínese si además hay que recorrer sus calles en silla de ruedas.

Eso tuvo que hacer esta semana Jorge Muñoz, el alcalde de la metrópolis de 10 millones de habitantes, al ser desafiado por Pilar Jáuregui, tricampeona nacional de bádminton para mujeres con discapacidad física en Perú.

Muñoz pasó todo un día en silla de ruedas para demostrar que gran parte de las veredas, los paraderos y las oficinas estatales no son accesibles para personas con dificultades físicas.

"Ponte en mi silla", dijo Jáuregui a Muñoz en un video que compartió en Twitter el lunes, invitando al funcionario a pasar un día entero en una silla de ruedas.

El video se volvió viral, y el martes por la mañana, Muñoz, un exabogado de 57 años que fue alcalde de uno de los distritos más ricos de Lima, recorrió la ciudad con Jáuregui.

"Día a día tengo retos difíciles, pero el más grande que tengo y el de los usuarios de sillas de ruedas es transitar por la ciudad", señaló la deportista de 31 años.

Muñoz estuvo casi se cae de su silla mientras trataba de subir una vereda y se quejó de que no podía usar un baño público porque no era lo suficientemente ancho. "Veamos cómo podemos mejorar los temas de la ciudad", señaló.

Según los activistas por los derechos de las personas con capacidades disminuidas en Perú, hay mucho trabajo por hacer.

Las líneas de autobuses de la ciudad son pocas y sólo hay una tren para el transporte público, y además no son accesibles para sillas de ruedas. La situación empeora debido a los enjambres de autobuses que arrojan vapores negros mientras transportan a buena parte de la población día a día.

La semana pasada, una mujer se cayó de su silla debido a instalaciones deficientes en una estación de metro de la ciudad, dijo Pamela Smith, directora del grupo de defensa local Sociedad y Discapacidad, SODIS.

"La mayor parte de la ciudad es completamente inaccesible para personas de silla de ruedas", dijo Smith. "Esto es algo que afecta los derechos de las personas".

Una ley de 2014 otorgó explícitamente a las personas discapacitadas el derecho a la igualdad de condiciones respecto a su entorno, transporte y servicios públicos. Pero, como muchas leyes en Perú, donde la corrupción penetra instituciones a toda nivel, no se cumple a cabalidad.

Jáuregui, quien nació con una dislocación bilateral de cadera, dijo que la escasez de infraestructura accesible para sillas de ruedas ha obligado a algunas de las personas más vulnerables a pagar más por los servicios contratados, imponiéndoles una carga financiera injusta y dejando grandes extensiones de la ciudad fuera de su alcance.

"Deberías poder transitar, tener la libertad de ir a donde quieras. Pero hay todos estos pequeños obstáculos que tienes que sobrellevar", dijo Jáuregui. "Y aprendes a sobrellevarlos. Pero hay personas que quizas no sean atletas y es mucho más difícil para ellos".

Para muchos, Lima es una de las ciudades con el peor tráfico en América Latina. Imagínese si además hay que recorrer sus calles en silla de ruedas.

Eso tuvo que hacer esta semana Jorge Muñoz, el alcalde de la metrópolis de 10 millones de habitantes, al ser desafiado por Pilar Jáuregui, tricampeona nacional de bádminton para mujeres con discapacidad física en Perú.

Muñoz pasó todo un día en silla de ruedas para demostrar que gran parte de las veredas, los paraderos y las oficinas estatales no son accesibles para personas con dificultades físicas.

"Ponte en mi silla", dijo Jáuregui a Muñoz en un video que compartió en Twitter el lunes, invitando al funcionario a pasar un día entero en una silla de ruedas.

El video se volvió viral, y el martes por la mañana, Muñoz, un exabogado de 57 años que fue alcalde de uno de los distritos más ricos de Lima, recorrió la ciudad con Jáuregui.

"Día a día tengo retos difíciles, pero el más grande que tengo y el de los usuarios de sillas de ruedas es transitar por la ciudad", señaló la deportista de 31 años.

Muñoz estuvo casi se cae de su silla mientras trataba de subir una vereda y se quejó de que no podía usar un baño público porque no era lo suficientemente ancho. "Veamos cómo podemos mejorar los temas de la ciudad", señaló.

Según los activistas por los derechos de las personas con capacidades disminuidas en Perú, hay mucho trabajo por hacer.

Las líneas de autobuses de la ciudad son pocas y sólo hay una tren para el transporte público, y además no son accesibles para sillas de ruedas. La situación empeora debido a los enjambres de autobuses que arrojan vapores negros mientras transportan a buena parte de la población día a día.

La semana pasada, una mujer se cayó de su silla debido a instalaciones deficientes en una estación de metro de la ciudad, dijo Pamela Smith, directora del grupo de defensa local Sociedad y Discapacidad, SODIS.

"La mayor parte de la ciudad es completamente inaccesible para personas de silla de ruedas", dijo Smith. "Esto es algo que afecta los derechos de las personas".

Una ley de 2014 otorgó explícitamente a las personas discapacitadas el derecho a la igualdad de condiciones respecto a su entorno, transporte y servicios públicos. Pero, como muchas leyes en Perú, donde la corrupción penetra instituciones a toda nivel, no se cumple a cabalidad.

Jáuregui, quien nació con una dislocación bilateral de cadera, dijo que la escasez de infraestructura accesible para sillas de ruedas ha obligado a algunas de las personas más vulnerables a pagar más por los servicios contratados, imponiéndoles una carga financiera injusta y dejando grandes extensiones de la ciudad fuera de su alcance.

"Deberías poder transitar, tener la libertad de ir a donde quieras. Pero hay todos estos pequeños obstáculos que tienes que sobrellevar", dijo Jáuregui. "Y aprendes a sobrellevarlos. Pero hay personas que quizas no sean atletas y es mucho más difícil para ellos".