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13/08/2019 - 21:36

Tendencias

Reto viral de defecar en piscinas públicas se extiende por toda España

Parece que lo llevan preparado en una bolsa y lo sueltan en la piscina porque nadie se da cuenta, ni siquiera los socorristas. 

España

Estamos en la era de los retos, cada vez aparece uno diferente y como por arte de magia, se expande por todo el mundo.

Como es del conocimiento de todos, defecar en una piscina no es solo un acto incívico, también es peligroso para la salud por el riesgo de transmitir parásitos a través del agua. Sin embargo, cagarse en las piscinas públicas es tendencia en España por un supuesto reto de internet. Hay localidades afectadas por todo el país, empezando por Valencia.

En julio, la piscina municipal de Massanassa, con aforo de 600 personas, tuvo que cerrar hasta tres veces por la presencia de excrementos en el agua. El incidente se repitió en Aldaia, lo que llevó a prohibir el baño hasta que finalizaran los trabajos de desinfección.

También en Valencia, la piscina del polideportivo de Catarroja, con capacidad para 700 personas, tuvo que cerrarse dos veces por presencia de heces. Según el ayuntamiento, la piscina fue vaciada y llenada de nuevo con un tratamiento de cloro. El alcalde del municipio calificó el incidente de “acto de gamberrismo”, pero el culpable nunca fue localizado. 

Museros, Alcoy, San Vicente del Raspeig y Paiporta fueron víctimas de la misma fechoría, en muchos casos viéndose obligadas a clausurar sus piscinas públicas. En Segorbe, Castellón, el parque acuático Segóbriga Park tuvo que cerrar dos veces para realizar tareas de desinfección del agua, de nuevo por la aparición de excrementos en la piscina.

La tendencia llegó al interior de la península. El diario de Valladolid afirma que el club de golf Aldeamayor “está viviendo uno de los peores veranos de los últimos años” tras cerrar su piscina para adultos en siete ocasiones. El motivo: “un supuesto reto viral de Internet que consiste en defecar en piscinas públicas o arrojar heces al agua para después colgar las imágenes en la red”.

Sin embargo, en agosto, Cádiz y Málaga se han sumando a la lista de provincias afectadas. En Castellar de la Frontera, la piscina municipal tuvo que ser evacuada por la presencia de heces humanas. Fue reabierta un día después tras un proceso de cloración. En Málaga, una urbanización privada tuvo que cerrar su piscina comunitaria y realizar trabajos de limpieza para retirar restos de caca.

Lo que nadie tiene claro es de dónde sale el supuesto viral. Nadie ha encontrado tampoco las imágenes de mojones flotante que los perpetradores suben a la red. Como dice el alcalde de Boecillo, una posibilidad es que no exista ningún reto. Quizá haya gente que se caga en las piscinas públicas por iniciativa propia. Tal vez los medios hayan generado el efecto contagio que convierte una travesura en un serio riesgo para la salud pública en decenas de localidades de todo un país.

Tanto en un caso como en otro, la tendencia supone un perjuicio económico para las arcas municipales (según el presidente de la mancomunidad de L’Horta de València, una de las comarcas más afectadas). Las piscinas municipales se plantean ahora registrar las pertenencias de sus usuarios. De acuerdo con Antena 3, algunos llevan las heces preparadas en un tupper.

 

Estamos en la era de los retos, cada vez aparece uno diferente y como por arte de magia, se expande por todo el mundo.

Como es del conocimiento de todos, defecar en una piscina no es solo un acto incívico, también es peligroso para la salud por el riesgo de transmitir parásitos a través del agua. Sin embargo, cagarse en las piscinas públicas es tendencia en España por un supuesto reto de internet. Hay localidades afectadas por todo el país, empezando por Valencia.

En julio, la piscina municipal de Massanassa, con aforo de 600 personas, tuvo que cerrar hasta tres veces por la presencia de excrementos en el agua. El incidente se repitió en Aldaia, lo que llevó a prohibir el baño hasta que finalizaran los trabajos de desinfección.

También en Valencia, la piscina del polideportivo de Catarroja, con capacidad para 700 personas, tuvo que cerrarse dos veces por presencia de heces. Según el ayuntamiento, la piscina fue vaciada y llenada de nuevo con un tratamiento de cloro. El alcalde del municipio calificó el incidente de “acto de gamberrismo”, pero el culpable nunca fue localizado. 

Museros, Alcoy, San Vicente del Raspeig y Paiporta fueron víctimas de la misma fechoría, en muchos casos viéndose obligadas a clausurar sus piscinas públicas. En Segorbe, Castellón, el parque acuático Segóbriga Park tuvo que cerrar dos veces para realizar tareas de desinfección del agua, de nuevo por la aparición de excrementos en la piscina.

La tendencia llegó al interior de la península. El diario de Valladolid afirma que el club de golf Aldeamayor “está viviendo uno de los peores veranos de los últimos años” tras cerrar su piscina para adultos en siete ocasiones. El motivo: “un supuesto reto viral de Internet que consiste en defecar en piscinas públicas o arrojar heces al agua para después colgar las imágenes en la red”.

Sin embargo, en agosto, Cádiz y Málaga se han sumando a la lista de provincias afectadas. En Castellar de la Frontera, la piscina municipal tuvo que ser evacuada por la presencia de heces humanas. Fue reabierta un día después tras un proceso de cloración. En Málaga, una urbanización privada tuvo que cerrar su piscina comunitaria y realizar trabajos de limpieza para retirar restos de caca.

Lo que nadie tiene claro es de dónde sale el supuesto viral. Nadie ha encontrado tampoco las imágenes de mojones flotante que los perpetradores suben a la red. Como dice el alcalde de Boecillo, una posibilidad es que no exista ningún reto. Quizá haya gente que se caga en las piscinas públicas por iniciativa propia. Tal vez los medios hayan generado el efecto contagio que convierte una travesura en un serio riesgo para la salud pública en decenas de localidades de todo un país.

Tanto en un caso como en otro, la tendencia supone un perjuicio económico para las arcas municipales (según el presidente de la mancomunidad de L’Horta de València, una de las comarcas más afectadas). Las piscinas municipales se plantean ahora registrar las pertenencias de sus usuarios. De acuerdo con Antena 3, algunos llevan las heces preparadas en un tupper.