El astro brasileño asumió su responsabilidad tras la denuncia por agresión y aseguró que el conflicto “debió resolverse internamente”. El episodio generó fuerte repercusión mediática y una investigación en el club.
06/05/2026 12:29
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En medio de una fuerte polémica que sacudió al fútbol brasileño, Neymar salió a dar la cara y pidió disculpas públicas tras el cachetazo que le propinó a Robinho Jr. durante un entrenamiento en el Centro de Entrenamiento Rei Pelé.
“Reaccioné impulsivamente y me pasé un poco de la raya”, admitió el delantero, visiblemente afectado por la dimensión que tomó el episodio, que derivó incluso en una denuncia por agresión.
El incidente ocurrió días antes del empate 1-1 del Santos FC ante Deportivo Recoleta por la Copa Sudamericana. En ese partido, Neymar marcó un gol y celebró abrazando al joven futbolista, en un gesto que buscó evidenciar una reconciliación.
“Perdí los estribos”
El crack brasileño no evitó la autocrítica y fue directo:
“Fue un malentendido durante el entrenamiento. Me pasé de la raya. Podría haberlo expresado de otra manera, pero perdí los estribos. Todos cometemos errores. Fue mi error… y yo me equivoqué un poco más”, declaró.
Neymar insistió en que el conflicto ya había sido resuelto puertas adentro:
“Ya me había disculpado con él, con su familia y con todo el grupo. Pensé que todo estaba solucionado. Nos reconciliamos, hablamos en el vestuario… pero después todo se hizo público”.
El delantero también apuntó al impacto mediático del caso y cómo escaló fuera del ámbito deportivo:
“Estas cosas pasan en el fútbol. Hay discusiones, peleas… pero se resuelven internamente. Cuando salen de ahí, toman otra dimensión. Y más aún cuando se trata de mí”, sostuvo, dejando entrever incomodidad por la constante exposición.
Reconciliación y tensión
Pese al escándalo, Robinho Jr. confirmó que aceptó las disculpas y que el conflicto está cerrado.
“Me molestó porque es mi ídolo, pero todo está bien. Hablamos, lo resolvimos. Fue un error”, expresó el joven de 18 años, quien además reconoció que la denuncia fue impulsiva.
Un episodio que deja huella
El hecho, ocurrido en una práctica intensa, incluyó una discusión, un forcejeo y el golpe que desató la controversia. Aunque el club considera el caso cerrado, la denuncia inicial activó una investigación interna que volvió a poner el foco sobre la conducta del astro brasileño.
La frase de Neymar, “me pasé de la raya”, resume un episodio que, más allá de la reconciliación, vuelve a encender el debate sobre los límites dentro y fuera del campo de juego.
Con información de Goal, TN, Dsports y ESPN
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