Al eliminar las vestiduras, la artista expone la vulnerabilidad humana frente a la maquinaria y el cambio climático, transformando su piel en un instrumento de denuncia política.
06/05/2026 15:31
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Mientras los flashes de la moda se concentraban hace unos días en el lujo de la Met Gala en Nueva York, al otro lado del Atlántico, una imagen mucho más cruda y visceral se apoderaba de la conversación global. En el marco de la Bienal de Venecia, la coreógrafa austriaca Florentina Holzinger paralizó a críticos y turistas con una intervención que muchos califican de "apocalíptica".
La escena, que ya es viral en redes sociales, muestra a Holzinger suspendida boca abajo y completamente desnuda en el interior de una imponente campana de bronce. En un despliegue de fuerza física extrema, la artista utiliza su propio cuerpo como badajo, golpeando las paredes de metal para hacer sonar una alarma rítmica que retumba por toda la ciudad de los canales.
"Seaworld Venice": Un parque temático de orina y resistencia
Bajo el título "Seaworld Venice", el pabellón de Austria se ha transformado en una inquietante mezcla de iglesia, planta de tratamiento de residuos y parque acuático. La obra no se queda en el impacto visual de la "mujer campana"; la propuesta incluye elementos que han encendido el debate sobre los límites del arte contemporáneo:
El tanque de orina: El proyecto recolecta la orina de los visitantes, la recicla mediante un sistema cerrado y la utiliza para llenar un tanque donde una intérprete nada durante horas. Bajo el lema "I live in your piss" (Vivo en tu pis), la obra busca simbolizar cómo los sectores más vulnerables sobreviven en los residuos del poder.
La campana de la laguna: El objeto utilizado por Holzinger no es una utilería cualquiera; se trata de una reliquia recuperada del fondo de la laguna veneciana, "reanimada" ahora por el cuerpo de la artista para advertir sobre el hundimiento de la ciudad.
Caos ecológico: Una moto de agua circula en el recinto inundado, denunciando el impacto destructivo del turismo masivo y la crisis climática que amenaza con sumergir a Venecia definitivamente.
¿Quién es la mujer detrás de la polémica?
Nacida en Viena en 1986, Florentina Holzinger no es ajena a la controversia. Formada en Ámsterdam, su estilo fusiona el ballet clásico con el gore, el motocross y el culturismo.
"La obra utiliza lo abyecto para desarmar los espectáculos pulidos del poder. Obliga a mirar de frente la violencia social y ecológica", explican desde el equipo del proyecto.
Para Holzinger, el desnudo no es provocación gratuita, sino una herramienta de resistencia feminista radical. Al eliminar las vestiduras, la artista expone la vulnerabilidad humana frente a la maquinaria y el cambio climático, transformando su piel en un instrumento de denuncia política.
La intervención ha generado una fractura en la opinión pública. Mientras algunos sectores la consideran un "dislate" de mal gusto y critican el uso de fluidos corporales, otros ven en el sonido de esa campana humana la advertencia más honesta de la década: un recordatorio de que, si el nivel del mar sigue subiendo, Venecia —y nuestra civilización— terminarán disueltas en sus propios desechos.
La exposición, que promete seguir dando de qué hablar, podrá visitarse hasta el 22 de noviembre, marcando un antes y un después en la historia reciente de la Bienal.
Con datos de Milenio, Minuto Uno y Telégrafo.
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