TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

¿Pollo amarillo o blanco? La diferencia que pocos conocen

El color depende principalmente de los pigmentos presentes en la alimentación del ave. Aunque muchos consumidores asocian la piel amarilla con una crianza más natural, ambos tipos pueden tener calidad y valor nutricional similares.

¿Pollo amarillo o blanco? La diferencia que pocos conocen. Foto Red Uno.
Mundo

Escuchar esta nota

Al llegar al mercado, una duda suele repetirse frente al mostrador: ¿es mejor comprar pollo de piel amarilla o de piel blanca?

A simple vista parecen productos distintos y, en algunos lugares, el pollo amarillo suele considerarse más sabroso, más natural o de mejor calidad. Sin embargo, los especialistas del sector avícola aclaran que el color de la piel responde principalmente a la alimentación del animal y no constituye, por sí solo, una prueba de calidad.

¿Por qué algunos pollos tienen la piel amarilla?

El tono amarillo aparece cuando la dieta del ave contiene una mayor cantidad de carotenoides, pigmentos naturales presentes en ingredientes como el maíz. También pueden utilizarse pigmentos autorizados, como determinadas xantofilas, para alcanzar la coloración buscada por el mercado. Estos compuestos se acumulan en la piel y la grasa del pollo.

Cuantos más pigmentos reciba el animal a través del alimento, más intensa puede resultar la tonalidad amarillenta.

Esto explica por qué dos pollos criados en condiciones similares pueden presentar colores diferentes si fueron alimentados con fórmulas distintas.

¿Y por qué otros tienen la piel blanca?

El pollo de piel blanca suele recibir alimentos con una menor concentración de pigmentos amarillos. Al no acumular tantos carotenoides en la grasa y la piel, conserva una apariencia más clara.

Esto no significa que esté enfermo, tenga menos nutrientes o sea de peor calidad.

La Federación Avícola Catalana señala que la calidad y las características nutricionales pueden ser equivalentes en pollos amarillos y blancos. La preferencia por uno u otro depende, en gran medida, de los hábitos culturales y comerciales de cada región.

¿El amarillo significa que es un pollo de campo?

No necesariamente.

Aunque los pollos camperos o de crecimiento lento suelen comercializarse con una coloración amarilla, ese aspecto también puede obtenerse mediante la dieta. Por ello, el color no demuestra por sí solo que el ave haya sido criada al aire libre, que sea orgánica o que haya crecido durante más tiempo.

Para conocer realmente el sistema de producción, el consumidor debe revisar la etiqueta, la certificación, la procedencia y la información proporcionada por el vendedor.

¿Uno tiene más nutrientes que el otro?

En términos generales, el tono de la piel no produce una diferencia nutricional relevante.

Ambos pueden aportar proteínas de buena calidad, vitaminas y minerales. La cantidad de grasa dependerá más del corte elegido y de si se consume o se retira la piel que de su color. La grasa visible del pollo se concentra principalmente alrededor y debajo de la piel, por lo que puede reducirse retirándola antes de comer.

Por tanto, escoger pollo amarillo no garantiza obtener más proteínas, y comprar uno blanco tampoco significa llevar un producto menos nutritivo.

¿El pollo amarillo tiene más sabor?

Algunos consumidores perciben el pollo amarillo como más intenso y el blanco como más suave. Sin embargo, el sabor y la textura también están relacionados con otros factores:

  • La raza del ave.

  • La edad y velocidad de crecimiento.

  • El sistema de crianza.

  • La alimentación completa, no únicamente sus pigmentos.

  • El corte y la forma de preparación.

Por eso, no se puede afirmar que todos los pollos amarillos sean más firmes o sabrosos únicamente por su color.

Entonces, ¿cuál conviene comprar?

La elección puede basarse en el gusto personal. Ninguno es automáticamente mejor que el otro.

Más que fijarse únicamente en el color, conviene comprobar:

  • Que el producto se encuentre correctamente refrigerado.

  • Que el envase esté íntegro y sin exceso de líquido.

  • Que no haya superado la fecha de caducidad.

  • Que no desprenda olores desagradables.

  • Que tenga información clara sobre su origen y conservación.

Los alimentos que necesitan frío deben refrigerarse rápidamente para mantener la cadena de frío y reducir riesgos sanitarios. Además, el pollo debe cocinarse completamente, evitando que quede crudo en el interior.

La conclusión

La piel amarilla revela principalmente la presencia de pigmentos en la dieta del ave; la blanca indica una menor acumulación de estos compuestos.

El color puede influir en la elección del consumidor, pero no garantiza por sí mismo una crianza de campo, una textura determinada ni una calidad superior.

Al momento de comprar, importan más la frescura, la refrigeración, la procedencia, el etiquetado y las condiciones sanitarias que el tono de la piel.

Mira la programación en Red Uno Play

PUBLICIDAD
Comentarios
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD