PUBLICIDAD

La educación financiera fortalece el liderazgo y la responsabilidad económica en niños y jóvenes

Esta formación también contribuye a reducir el endeudamiento innecesario y el estrés financiero, ya que los jóvenes comprenden la diferencia entre deuda productiva y deuda riesgosa.

23/02/2026 14:21

Unifranz Online: La educación financiera fortalece el liderazgo y la responsabilidad económica en niños y jóvenes
Bolivia

Escuchar esta nota

La educación financiera es una de las herramientas más poderosas para preparar a los jóvenes frente a los desafíos económicos de un mundo cada vez más complejo. Más allá de aprender a manejar números, se trata de formar criterio, carácter y responsabilidad.

En este sentido, Pablo Llano, docente de la carrera de Ingeniería Comercial y miembro de la Jefatura de Enseñanza y Aprendizaje (JEA) de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), plantea una mirada profunda sobre el rol de las finanzas en la formación integral de los estudiantes.

“El desafío es formar líderes que no sólo dominen la técnica, sino que posean la templanza necesaria para liderar su propia economía”, afirma, subrayando que el verdadero éxito financiero no es producto del azar, sino de la construcción de hábitos y valores sólidos.

Uno de los principales beneficios de enseñar educación financiera a los jóvenes es que fomenta la independencia económica desde edades tempranas. Al aprender a presupuestar, ahorrar y utilizar el crédito de manera responsable, los estudiantes desarrollan habilidades prácticas que les permiten fijarse metas realistas, como crear un fondo de emergencia, financiar estudios superiores o planificar proyectos personales.

Esta formación también contribuye a reducir el endeudamiento innecesario y el estrés financiero, ya que los jóvenes comprenden la diferencia entre deuda productiva y deuda riesgosa. Como señala Llano, “a menudo se piensa que la riqueza es cuestión de suerte o de talento natural, pero la realidad nos demuestra que el éxito financiero es, ante todo, una cuestión de carácter”.

Un estudio realizado por la UPS en Guayaquil en 2025, con la participación de 100 estudiantes universitarios, demostró que la alfabetización financiera fortalece el liderazgo emprendedor. Esto se logra a través de la planificación de riesgos, la promoción de la sostenibilidad empresarial y la contribución a la reducción de desigualdades.

Además, los conocimientos financieros incentivaron la innovación tecnológica y facilitaron un mejor acceso a fuentes de financiamiento, mostrando cómo la educación financiera puede potenciar de manera integral las capacidades emprendedoras de los jóvenes.

La educación financiera también cumple un rol clave en la toma de decisiones. Permite a los jóvenes diferenciar entre necesidades y deseos, evaluar riesgos antes de asumir préstamos y entender conceptos como tasas de interés, impuestos o costos reales del crédito.

En un contexto dominado por el consumo impulsivo, esta formación actúa como un verdadero “blindaje contra la impulsividad”.

“En una era de consumo por dopamina, la educación financiera entrena al joven para que sus decisiones no sean secuestradas por el deseo inmediato”, destaca el docente de Unifranz, Este aprendizaje fortalece el pensamiento crítico y promueve la gratificación retardada, ayudando a priorizar objetivos de largo plazo sobre satisfacciones momentáneas.

Otro aspecto fundamental es el aprovechamiento del factor tiempo. Para los jóvenes, el mayor activo no es el dinero, sino los años que tienen por delante. Comprender el interés compuesto desde temprano les permite generar estabilidad y crecimiento financiero con menos esfuerzo a lo largo de su vida.

Asimismo, contar con conocimientos financieros impacta positivamente en la salud mental, ya que tener un plan y herramientas para enfrentar imprevistos reduce la ansiedad y el miedo ante crisis económicas. En este sentido, no solo mejora el futuro económico, sino también la calidad de vida.

El impacto de esta formación trasciende al individuo. Los conocimientos financieros adquiridos por los jóvenes benefician a sus familias y comunidades, promoviendo una cultura de ahorro, inversión y uso responsable del sistema financiero. Llano destaca que entender las reglas del sistema permite un “uso estratégico” del mismo. “Ver las leyes y las estructuras bancarias no como barreras, sino como herramientas para construir proyectos sólidos y éticos”, agrega Llano.

Además, estos conocimientos impulsan el emprendimiento juvenil, al brindar bases para gestionar presupuestos, calcular costos y proyectar ganancias de manera realista.

Enseñar educación financiera a los jóvenes no solo previene problemas económicos futuros, sino que los empodera como ciudadanos conscientes, responsables y capaces de construir un futuro más estable y próspero, demostrando que la verdadera riqueza empieza por la educación y el carácter. No hacerlo implica formar generaciones más vulnerables al endeudamiento y a la incertidumbre económica.

 

Mira la programación en Red Uno Play

PUBLICIDAD
Comentarios
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

14:00

Margarita

15:00

Último nivel

16:30

El chavo

17:00

Dueños de la tarde

18:55

Notivisión

21:00

El rey

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD