Rescatado del cautiverio en Lima, este mono fraile de solo dos meses se convirtió en un símbolo de resiliencia al encontrar consuelo en una madre sustituta de felpa, emulando el famoso caso viral en Japón.
05/03/2026 18:14
Escuchar esta nota
La fragilidad de la vida silvestre encontró un rostro que conmueve al mundo desde el sur de Lima, Perú. Se trata de "Punch", un pequeño mono fraile (Saimiri cassiquiarensis) de apenas 100 gramos de peso, cuya historia de supervivencia está dando la vuelta a las redes sociales por su asombroso parecido con un caso viral ocurrido en el Zoológico de Ichikawa, Japón.
Al igual que el primate japonés que se hizo famoso por no soltar a un muñeco de felpa tras ser rechazado por su madre, el "Punch peruano" vive hoy aferrado a un peluche de mono que simula el calor y el lomo de la madre biológica que el tráfico ilegal le arrebató.
Un rescate que cambió su destino
El pequeño primate no fue abandonado por naturaleza, sino por la mano humana. Fue hallado por las autoridades en una vivienda de Lima Norte, donde permanecía retenido ilegalmente para ser criado como "mascota".
Tras ser rescatado por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), fue trasladado al zoológico del Parque Zonal Huáscar. Allí, el equipo veterinario detectó de inmediato su necesidad de soporte emocional.
"Estamos utilizando el peluche para simular que pueda estar encima del lomo de la mamá, que lamentablemente no tiene", explicó Andrea Ceballos, médica veterinaria encargada de su cuidado, a medios locales.
Cuidados intensivos y un futuro incierto
Debido a su corta edad —solo dos meses—, Punch requiere una atención similar a la de un bebé humano:
Alimentación: Debe recibir leche especial cada tres o cuatro horas.
Monitoreo: Vigilancia permanente para asegurar su desarrollo físico y emocional.
Longevidad: De superar esta etapa crítica, estos primates pueden vivir entre 20 y 25 años y alcanzar los 60 centímetros.
Sin embargo, hay una noticia agridulce: debido a que fue separado de su hábitat a tan temprana edad y se ha acostumbrado al contacto humano y a su "madre" de felpa, los especialistas advierten que es muy probable que nunca pueda ser reinsertado en la vida silvestre, quedando condenado a vivir en cautiverio bajo protección.
El caso de Punch ha servido para que las autoridades peruanas lancen una alerta global sobre el tráfico de fauna silvestre, un delito que no solo es ilegal, sino que destruye el equilibrio emocional de los animales. En el Parque Huáscar, Punch comparte refugio con otros 120 animales —incluyendo zorros y guacamayos— rescatados de situaciones similares.
La lección que deja este pequeño mono es clara: los animales silvestres no son juguetes. Detrás de cada video tierno de un animal abrazando un peluche, suele haber una tragedia causada por el comercio ilegal.
Con información de Infobae y RPP.
Mira la programación en Red Uno Play
17:00
18:55
21:00
22:00
00:00
01:00
17:00
18:55
21:00
22:00
00:00
01:00
