Fe, tradición y esperanza se unen cada Martes de Carnaval en un ritual ancestral donde las familias agradecen a la Pachamama y piden un año lleno de abundancia, salud y bendiciones.
17/02/2026 7:01
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El Martes de Carnaval es una de las fechas más importantes del calendario cultural boliviano. Este día, miles de familias realizan la k’oa y la ch’alla, dos rituales andinos de reciprocidad con la Pachamama (Madre Tierra), para agradecer lo recibido y pedir prosperidad para el año que comienza.
Más que una costumbre, se trata de un acto espiritual que reúne a padres, hijos, abuelos y vecinos en torno a la fe, la unión familiar y el respeto por la naturaleza.
¿Qué es la k’oa y la ch’alla?
La k’oa es la ofrenda que se quema en honor a la Pachamama, mientras que la ch’alla consiste en rociar bebidas sobre la tierra, los bienes y los espacios, como símbolo de agradecimiento y bendición.
Ambas prácticas expresan el principio del ayni, la reciprocidad: dar para recibir, agradecer para seguir prosperando.
Elementos principales de la k’oa y la ch’alla
Hierba k’oa
Planta aromática fundamental del ritual. Al quemarse, sirve para sahumar, limpiar energías y purificar el espacio.
La mesa u ofrenda (apxata)
Es la base del ritual. Se arma sobre papel especial y contiene lanas de colores, incienso, mirra y otros elementos simbólicos.
Sullu (feto de llama)
Representa fertilidad, salud y prosperidad. Es uno de los elementos más importantes dentro de la tradición andina.
Dulces de colores o “misterios”
Figuras de azúcar en forma de casas, autos, dinero, corazones o frutos. Simbolizan los deseos de abundancia, amor y buena suerte.
Serpentinas y confites
Aportan color y alegría. Representan celebración, unión y energía positiva.
Alcohol, vino o cerveza
Se usan para challar, es decir, rociar la tierra, las casas, los negocios y los vehículos como forma de agradecimiento y bendición.
Petardos
El sonido fuerte simboliza la expulsión de malas energías y espíritus negativos.
Flores y hierbas aromáticas
Aportan armonía, vida y equilibrio espiritual al ritual.
El significado espiritual del ritual
La k’oa y la ch’alla son actos de profunda conexión con la Madre Tierra. A través del fuego, el humo y las ofrendas, las familias elevan sus pedidos por:
Salud
Trabajo
Estabilidad económica
Protección
Bienestar familiar
Durante el ritual, se invita el primer sorbo de bebida a la Pachamama, echándolo al suelo como señal de respeto y permiso para seguir recibiendo sus frutos.
Una tradición ligada a la naturaleza
La ch’alla se realiza en el jallu pacha, tiempo de lluvias y fertilidad, cuando la tierra entrega sus dones. En agradecimiento, las personas devuelven ofrendas, música, comida y bebida, fortaleciendo su vínculo con la naturaleza.
Este rito tiene su origen en antiguas ceremonias agrícolas, donde se agradecía por las cosechas y se pedía protección para el futuro.
La ch’alla en casas, negocios y calles
En esta fecha:
Se decoran viviendas, oficinas y comercios.
Se challan vehículos, herramientas y locales.
Se comparten bebidas y alimentos.
Se reúnen familias y amigos.
Muchas veces, un yatiri o amauta acompaña el ritual con sahumerios y oraciones, pasando el incienso alrededor de las personas y los espacios.
Limpiar energías y abrir nuevos caminos
Hoy, la k’oa y la ch’alla siguen siendo un tiempo para:
Limpiar malas energías
Agradecer lo vivido
Abrir caminos para nuevos trabajos
Dar la bienvenida a una nueva etapa
Más allá del ritual, es un momento de reflexión, fe y reencuentro con las raíces culturales.
Una herencia viva
La k’oa y la ch’alla no solo son tradición: son identidad, memoria y esperanza. Cada Martes de Carnaval, Bolivia renueva su compromiso con la Pachamama, recordando que el bienestar nace del respeto, la gratitud y la unión familiar.
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