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Claves para combatir la atención dispersa frente al exceso de estímulos digitales

Lejos de optimizar el tiempo, la multitarea contribuye a la dispersión mental y a un desgaste cognitivo progresivo que dificulta la realización eficiente de tareas que requieren atención sostenida.

16/04/2026 11:57

Unifranz Online: Claves para combatir la atención dispersa frente al exceso de estímulos digitales.
Bolivia

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La atención dispersa no solo afecta el rendimiento académico y laboral, sino también la salud mental. En la era digital mantener el enfoque es un verdadero desafío, porque las notificaciones, redes sociales y múltiples tareas compiten constantemente por nuestra atención. Frente a este panorama, especialistas en psicología advierten sobre la necesidad de adoptar estrategias concretas para recuperar la concentración y mejorar la calidad de vida.

Cristofer Ortiz Flores, docente de la carrera de Psicología de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) explica que uno de los principales problemas actuales es la sobrecarga de estímulos. “El exceso de estímulos digitales y de tareas simultáneas fragmenta la atención, impide la consolidación de la memoria y reduce la eficacia de cualquier esfuerzo cognitivo. Mantener un enfoque disperso genera fatiga, ansiedad y disminuye la capacidad de aprendizaje y rendimiento diario”. En consecuencia, no solo se pierde productividad, sino también bienestar emocional.

Para la American Psychological Association (APA), sostiene que: “la multitarea digital reduce la capacidad de concentración y fragmenta la memoria operativa. Al cambiar de una tarea a otra, el cerebro necesita reajustarse constantemente, lo que genera pérdida de tiempo y un desgaste cognitivo que se acumula a lo largo del día”.

Lejos de optimizar el tiempo, la multitarea contribuye a la dispersión mental y a un desgaste cognitivo progresivo que dificulta la realización eficiente de tareas que requieren atención sostenida.

“La práctica frecuente de realizar varias tareas a la vez sobrecarga la memoria de trabajo y fragmenta la concentración, generando errores y retrasos constantes. Aunque sentimos que avanzamos, la mente realmente se dispersa y el rendimiento disminuye significativamente en tareas que requieren atención sostenida”, sostiene el académico.

Por su parte, Consuelo Medina, también docente de la carrera de Psicología en Unifranz, enfatiza el impacto del pensamiento excesivo y la presión social afecta directamente en la concentración. “El pensamiento excesivo genera incertidumbre constante y puede llevar a la persona a un estado de parálisis y bloqueo. Disminuye la capacidad de concentración y vuelve caótica la toma de decisiones emergentes, afectando actividades cotidianas”, señala

Ante este escenario, los especialistas recomiendan estrategias prácticas y sostenibles. Una de las más efectivas es la gestión del entorno digital. Silenciar notificaciones, cerrar pestañas innecesarias y utilizar aplicaciones de bloqueo de distracciones puede aumentar hasta en un 40% la capacidad de concentración. Además, ordenar el espacio físico antes de iniciar una tarea funciona como un “ritual mental” que prepara al cerebro para enfocarse.

Otra herramienta clave es el método Pomodoro, que consiste en trabajar 25 minutos con total concentración y luego tomar una pausa de 5 minutos. Este sistema evita la fatiga mental y reduce la tentación de caer en la multitarea. Tras cuatro ciclos, se recomienda una pausa más larga de entre 15 y 30 minutos, idealmente en contacto con la naturaleza o realizando actividades sin pantallas para lograr un “reset” cognitivo.

El entrenamiento mental también juega un rol fundamental. Técnicas como el mindfulness o la respiración consciente —por ejemplo, el método 4-7-8— ayudan a reducir la ansiedad y mejorar la atención plena. Asimismo, establecer horarios libres de pantallas, especialmente por la noche, contribuye a mejorar el descanso y la capacidad de concentración al día siguiente.

La organización personal es otro pilar esencial. Utilizar herramientas como la matriz de Eisenhower permite priorizar tareas según su urgencia e importancia, reduciendo la sobrecarga mental. Del mismo modo, elaborar listas diarias de objetivos claros facilita mantener el foco y evitar la dispersión.

Ignorar estas estrategias puede tener consecuencias importantes: disminución del rendimiento, dificultad para retener información, aumento del estrés y deterioro en las relaciones personales debido a la falta de atención plena. Por ello, combatir la dispersión no es solo una cuestión de productividad, sino de salud integral.

La atención es uno de los recursos más valiosos en tiempos digitales y requiere hábitos conscientes, disciplina para un rediseño del entorno cotidiano. Como advierten los expertos, no se trata de tener más fuerza de voluntad, sino de crear condiciones que permitan a la mente enfocarse. En un mundo lleno de estímulos, aprender a concentrarse se convierte en una ventaja clave para el desarrollo personal y profesional.

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