PUBLICIDAD

Estudiantes de Unifranz impulsan industrialización de trucha y siembran desarrollo en Cochabamba

El proyecto incluyó un modelo de gestión empresarial, un plan de negocios, el diseño de una identidad de marca y la elaboración de un alimento balanceado para truchas a partir de las escamas del propio pescado.

06/02/2026 14:12

Unifranz Online: Estudiantes de Unifranz impulsan industrialización de trucha y siembran desarrollo en Cochabamba.
Bolivia

Escuchar esta nota

Estudiantes de tres carreras de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), sede Cochabamba, desarrollaron un proyecto integral de industrialización de la trucha. Los universitarios aportaron valor agregado a la producción piscícola del municipio de Cocapata, en la provincia Ayopaya, impulsando el desarrollo económico de comunidades rurales.

La iniciativa fue desarrollada por 25 estudiantes de cuarto y quinto semestre de Administración de Empresas, en articulación con alumnos de Bioquímica y Farmacia y Diseño Gráfico, como respuesta a una demanda concreta de los productores locales, quienes buscaban fortalecer la cadena productiva mediante una planta de faenado que cumpla estándares sanitarios nacionales e internacionales.

El proyecto incluyó un modelo de gestión empresarial, un plan de negocios, el diseño de una identidad de marca y la elaboración de un alimento balanceado para truchas a partir de las escamas del propio pescado.

Simay Vera, directora de la carrera de Administración de Empresas, explica que el trabajo surgió en el marco de un programa impulsado por la Gobernación de Cochabamba para fortalecer la producción acuícola en la región. “El proyecto permitirá fortalecer la economía local, facilitar el acceso a mercados más exigentes y brindar valor agregado al sector piscícola del municipio de Cocapata”, señala.

El diagnóstico inicial evidenció que el faenado de trucha se realizaba de forma improvisada, convirtiéndose en un cuello de botella para la comercialización. Frente a ello, los estudiantes diseñaron una propuesta alineada a las normas del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) y del Instituto Boliviano de Normalización y Calidad (Ibnorca), con proyección a mercados locales, nacionales e incluso de exportación.

Bolivia produce cerca de 241 toneladas de trucha al año, mientras que la demanda interna supera las 2.500 toneladas, según datos oficiales de 2024. Municipios cochabambinos como Cocapata, Morochata, Sacaba y Colomi concentran parte de esta producción, pero enfrentan dificultades para acceder a mercados competitivos por la falta de faenado certificado, marcas consolidadas y cadenas de frío.

En este contexto, la industrialización y el valor agregado —como filetes, trucha ahumada o conservas—, junto con el turismo gastronómico y la pesca deportiva, amplían el potencial del sector.

El proyecto se desarrolló durante cinco meses e incluyó reuniones técnicas entre estudiantes, docentes, autoridades departamentales, municipales y productores, además de trabajo de campo y levantamiento de información primaria, con el acompañamiento de 10 profesores. “Parte del aprender haciendo de Unifranz es tener una atención especial en la comunidad”, afirma Vera.

Uno de los componentes clave fue la capacitación en buenas prácticas de manufactura, POES y sistemas de gestión de calidad e inocuidad como ISO 22000 e ISO 9001, lo que derivó en un documento técnico de más de 500 páginas con procesos, manuales y simulaciones de auditoría.

El enfoque interdisciplinario multiplicó el impacto del proyecto. Desde Bioquímica y Farmacia, los estudiantes lideraron la formulación de un alimento balanceado para truchas utilizando insumos locales. “La participación fue fundamental para garantizar la calidad, seguridad y efectividad del alimento producido”, explica Danitza Mamani Osinaga, docente de esa carrera. En tanto, desde Diseño Gráfico se trabajó en la identidad visual del emprendimiento. “Desarrollamos un sistema de marca competitivo, con identidad territorial y capacidad de posicionarse en el mercado nacional”, destaca la docente Fabiola Vardoux.

Para Rosa Chávez, estudiante de Administración de Empresas, la experiencia fue determinante en su formación. “Me permitió aplicar los conocimientos teóricos a un contexto real y comprender la complejidad de gestionar un proyecto productivo”, afirma. “Esta es una de las principales razones por las que elegí estudiar en Unifranz, ya que se trabaja de una forma más realista”, añade.

Ariel Villarroel, coordinador nacional del Instituto de Innovación Educativa de Unifranz, subraya que el proyecto responde al modelo de Aprendizaje Basado en Retos. “Los estudiantes transformaron la realidad productiva de Cocapata, demostrando que la universidad es un motor de innovación”, sostiene. “Lo innovador no es solo qué se hace, sino cómo se hace: con entornos reales, trabajo transversal y formación humana”, concluye.

Así, Unifranz reafirma su compromiso con la formación de profesionales capaces de convertir el conocimiento en desarrollo y el aprendizaje en impacto tangible para el país. Además, demostraron que el modelo educativo de Aprender Haciendo trasciende el aula y genera impacto social directo.

 

Mira la programación en Red Uno Play

PUBLICIDAD
Comentarios
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

14:00

Margarita

15:00

Último nivel

16:30

El chavo

17:00

Dueños de la tarde

18:55

Notivisión

21:00

El rey

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD