El hombre más rico del mundo declaró por segundo día en una corte de California en su demanda contra OpenAI, sus fundadores y Microsoft por incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto.
30/04/2026 9:26
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La estrecha relación entre el magnate tecnológico Elon Musk y el presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a quedar en evidencia este miércoles durante el juicio contra OpenAI, en el que el empresario busca que se sancione a la compañía por, según sostiene, haberse apartado de su misión original de operar como una entidad sin fines de lucro.
El hombre más rico del mundo declaró por segundo día en una corte federal en Oakland (California) en una batalla legal que inició en 2024 contra la empresa matriz de ChatGPT, sus cofundadores Sam Altman y Greg Brockman, y su socio principal, Microsoft, por incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto.
En el contrainterrogatorio al que fue sometido hoy Musk, el abogado principal de OpenAI, William Savitt, recordó al jurado que el magnate mantiene estrechos vínculos con el mandatario estadounidense y con David Sacks, quien ha asesorado a Trump en materia de inteligencia artificial, según información recogida por The New York Times.
Aunque los abogados de Musk argumentaron en la audiencia que la relación del multimillonario con el presidente carece de relevancia para el caso, el jurado, compuesto por nueve personas, podría verse influido a la hora del veredicto.
El empresario también formó parte del entorno cercano de Trump tras su regreso a la Casa Blanca en 2025, cuando asumió un rol de asesor en temas tecnológicos y de innovación, lo que reforzó su influencia en debates sobre inteligencia artificial y política pública en Estados Unidos.
En los dos días de testimonios, Musk ha insistido en que su aporte en el desarrollo de la tecnológica se dio sólo porque era un proyecto sin fines de lucro y en beneficio de la humanidad.
El año pasado, OpenAI obtuvo la aprobación para reestructurar su negocio principal y pasar a ser una corporación con fines de lucro, aunque sigue teniendo una configuración híbrida con beneficio limitado.
Musk dijo hoy que fue "un tonto" al entregar a la empresa emergente 38 millones de dólares en financiación "esencialmente gratuita" para crear lo que se convertiría en una compañía de 800.000 millones de dólares.
El multimillonario ya había hecho una mención parecida en un correo electrónico enviado en septiembre del 2017 en el que aseguraba que “solo estoy siendo tonto” a las directivas de OpenAI en el que se discutía el futuro de la compañía.
Este jueves, Musk volverá a subir al estrado para seguir contestando las preguntas de los abogados de OpenAI, así como de los abogados de Microsoft, compañía también involucrada en la demanda.
Igualmente, rendirá testimonio Jared Birchall, la mano derecha de Musk, quien gestiona su fortuna.
El científico de la Universidad de California Berkeley Stuart Russell, experto en seguridad de la IA convocado por el equipo de Musk, también será interrogado.
Después se espera que Brockman sea llamado a testificar, aunque es probable que el jurado tenga que esperar hasta el próximo lunes para escuchar al cofundador de OpenAI, tras un receso el próximo viernes.
La demanda civil exige que OpenAI le pague 150.000 millones de dólares a Musk, el despido de Altman y que la compañía regrese a su estatus de organización sin fines de lucro.
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