El fallecimiento del líder que gobernó desde 1989 activa un proceso constitucional reservado y altamente controlado. Estas son las figuras y mecanismos que definirán el rumbo de la República Islámica.
03/03/2026 11:06
Escuchar esta nota
La muerte de Ali Jamenei, quien ejercía el poder desde 1989, marca un punto de inflexión para la Irán. Es apenas la segunda transición de liderazgo desde la Revolución Islámica de 1979 y abre un proceso político que combina normas constitucionales, influencia clerical y cálculos estratégicos.
El consejo de transición: el poder provisional
Según el artículo 111 de la Constitución iraní, las funciones del Líder Supremo pasan temporalmente a un consejo integrado por tres figuras clave:
Masoud Pezeshkian, presidente del país.
Gholam-Hossein Mohseni-Ejei, jefe del Poder Judicial.
Alireza Arafi, jurista del Consejo de Guardianes.
Este órgano supervisa la administración del Estado y garantiza la continuidad institucional hasta que se nombre al nuevo líder.
La agencia oficial Islamic Republic News Agency (IRNA) confirmó además 40 días de duelo nacional y la suspensión de celebraciones oficiales.
¿Quién elige al nuevo Líder Supremo?
La decisión final corresponde a la Asamblea de Expertos, un órgano de 88 clérigos elegidos por voto popular cada ocho años.
Sin embargo, el proceso no es abierto. Los candidatos a esta Asamblea deben ser aprobados previamente por el Consejo de Guardianes, cuyos miembros son designados —directa o indirectamente— por el propio Líder Supremo. Este esquema mantiene el control de la sucesión dentro del círculo clerical dominante.
Los nombres que suenan con fuerza
Aunque el proceso se maneja con discreción, varios líderes religiosos y figuras institucionales aparecen como posibles sucesores:
Gholam Hossein Mohseni Ejei, con experiencia en el sistema judicial y de seguridad.
Alireza Arafi, figura clave del consejo de transición y referente en los seminarios religiosos.
Hashem Hosseini Bushehri, influyente líder religioso en Qom.
Mohsen Araki, con peso en negociaciones internas.
Mohsen Qomi, cercano al fallecido líder y visto como opción de continuidad.
Un momento decisivo
La anterior transición ocurrió tras la muerte de Ruhollah Jomeini en 1989, cuando Jamenei asumió el liderazgo en un proceso discreto pero firme.
Ahora, el contexto es distinto: presiones internacionales, tensiones internas y un escenario regional volátil pondrán a prueba la resiliencia del modelo iraní.
La pregunta no es solo quién será el próximo Líder Supremo, sino qué rumbo tomará Irán en una etapa que podría redefinir su política interna y su papel en el escenario global.
Mira la programación en Red Uno Play
09:30
12:00
12:25
14:00
15:00
16:30
09:30
12:00
12:25
14:00
15:00
16:30
