Científicos descubren que los sensores diseñados para detectar terremotos pueden localizar restos de satélites en tiempo real mediante sus estallidos sónicos.
22/01/2026 17:04
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Cada año, miles de objetos fabricados por el hombre —desde satélites viejos hasta restos de cohetes— orbitan de forma descontrolada sobre nuestras cabezas. El riesgo surge cuando estos restos caen a la Tierra; a menudo son tóxicos, radiactivos o lo suficientemente grandes como para causar daños. Hasta ahora, predecir exactamente dónde aterrizarían era una tarea con un margen de error de miles de kilómetros.
Sin embargo, un equipo liderado por la Universidad Johns Hopkins ha encontrado una solución ingeniosa: utilizar la red global de sismógrafos (los instrumentos que miden los movimientos del suelo) para escuchar los objetos espaciales mientras se desploman.
Escuchar el "estallido" del espacio
Cuando la basura espacial entra en la atmósfera, viaja a velocidades supersónicas (entre 25 y 30 veces la velocidad del sonido). Este movimiento genera ondas de choque o "estallidos sónicos", similares a los que producen los aviones de combate.
Estas ondas no solo viajan por el aire, sino que hacen vibrar el suelo. Los sismógrafos detectan estas vibraciones y, al mapear qué sensores se activan y en qué momento, los científicos pueden reconstruir la trayectoria exacta del objeto en tiempo real.
El caso del Shenzhou-15: Una prueba de éxito
Para demostrar la eficacia del método, los investigadores Benjamin Fernando y Constantinos Charalambous rastrearon el reingreso de un módulo de la nave china Shenzhou-15 en abril de 2024. El módulo, de 1.5 toneladas, cruzó el cielo de California y Nevada a una velocidad 10 veces superior a la del jet más rápido del mundo.
Utilizando datos de 127 sismógrafos, los científicos determinaron que el objeto viajaba a unos 40 kilómetros de distancia de lo que habían predicho los radares espaciales tradicionales. "En el espacio podemos rastrear las cosas muy bien", explicó Fernando, "pero una vez que entran en la atmósfera y se rompen, se vuelve extremadamente difícil".
¿Por qué es importante rastrearlos rápido?
La capacidad de localizar restos espaciales en cuestión de segundos, y no días, es vital por tres razones principales:
Materiales tóxicos: Muchos satélites contienen químicos peligrosos o fuentes de energía radiactivas (como el plutonio) que pueden contaminar el medio ambiente si no se recuperan de inmediato.
Riesgo aéreo: Con el aumento masivo de satélites (como la red Starlink), existe una preocupación creciente de que restos espaciales puedan impactar aviones en vuelo.
Seguridad pública: Saber con precisión dónde caerán los fragmentos permite a las autoridades alertar a la población y limpiar las zonas de impacto rápidamente.
Este avance, publicado hoy en la revista Science, promete ser una herramienta fundamental para una era donde el espacio cercano a la Tierra está cada vez más congestionado. Como señala Fernando, el objetivo es pasar de saber dónde cayó algo en "100 días" a saberlo en apenas "100 segundos".
Con información de EurekAlert, ABC News y Astronomy.com.
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