La papada se define como una capa de tejido adiposo situada bajo la barbilla que, dependiendo de su grosor y flacidez, puede alterar la armonía de las facciones y el perfil facial. Aunque suele considerarse un desafío estético difícil de resolver sin intervención quirúrgica, la práctica constante de ejercicios faciales específicos se presenta como una alternativa viable para tonificar los músculos de la zona y mejorar la apariencia del rostro.
Hay ejercicios simples para reducir la papada. (Foto: Freepik).
Tal como sucede con cualquier otro grupo muscular, la práctica diaria de gimnasia facial permite tonificar la zona a mediano plazo para minimizar la papada. Es crucial entender que estas rutinas no eliminan la grasa de forma localizada, sino que su función principal es fortalecer la musculatura submentoniana. Los ejercicios son los siguientes:
- Rotación lingual: Una técnica discreta y eficaz para realizar en cualquier momento. Con la boca cerrada, mueve la lengua en círculos rozando el paladar superior e inferior; completa 3 series diarias de 15 repeticiones cada una.
- Tensión cervical: Inspirado en el calentamiento deportivo, ayuda a tonificar y liberar tensión en cuello y espalda. Con el torso erguido, estira el cuello hacia arriba y gíralo lateralmente manteniendo la postura unos segundos; repite 10 veces por lado.
- Gimnasia de vocales: Pronuncia las vocales de manera exagerada abriendo la boca al máximo. Sostén cada gesto unos segundos y repite la secuencia al menos cinco veces en dos sesiones diarias para fortalecer la estructura facial.
- Masticación activa: Un método sencillo que involucra múltiples músculos del rostro y cuello. Mastica chicle sin azúcar dos o tres veces al día para ejercitar la zona de forma natural y constante sin añadir calorías.
- Gesto del beso: Con la espalda recta, inclina la cabeza hacia el techo y proyecta los labios como si lanzaras un beso a distancia. Sentirás la tensión en los músculos del cuello; realiza varias repeticiones durante el transcurso del día.
- Extensión de lengua: Este ejercicio básico puede realizarse en cualquier posición. Consiste en sacar la lengua lo máximo posible, manteniendo la extensión durante 15 segundos; repite el ciclo tantas veces como te sea posible.
- Técnica del puchero: Imita el gesto de tristeza infantil extendiendo el labio inferior hacia el mentón con fuerza. Mantén esta contracción muscular entre 5 y 10 segundos para trabajar específicamente la firmeza del área submentoniana.
- Toque nasal: Un movimiento directo para estirar la base de la mandíbula. Intenta alcanzar la punta de la nariz con la lengua, sostén la presión durante 10 segundos, relaja la zona y vuelve a empezar para completar la rutina facial.
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